Teologado Xaveriano

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Teologado Internacional San Francisco Xavier

C. Canarias 410 Col Portales Del. Benito Juárez 033000 Ciudad de México
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Teologado Internacional San Francisco Xavier

En 1980, los consejeros generales, Robert Maloney y Meo Elia, en su visita oficial a la Región Xaveriana de México, vieron  la dificultad de que la casa de Guadalajara fuera al mismo tiempo, la sede de la Teología, de la Filosofía, del Superior Regional y del Centro Xavier.

Para dar una solución a esta situación, se decidió buscar una nueva sede para la Teología que ayudara a los teólogos a tener una mejor preparación para la misión. La nueva comunidad debería vivir inserta en un medio popular, para estar más cerca de la gente y poder compartir sus mismas preocupaciones.

Se compró una casa en la zona de San Lorenzo Tezonco, ubicada en delegación de Iztapalapa, y se abrió oficialmente el 26 de julio de 1992, fiesta de los santos Joaquín y Ana. Los primeros estudiantes fueron ocho.

Con el paso del tiempo la casa llegó a ser insuficiente, por lo que se vio la necesidad de buscar una nueva sede para la comunidad de teología.

Esta nueva casa no solo debería estar inserta en un medio popular, sino que además sería una de las cuatro “Teologías Internacionales” en las cuales los futuros xaverianos se prepararían para su futura misión. Y el 25 de marzo del año 2000, los teólogos se trasladaron a la nueva casa ubicada en la colonia Portales.

LLAMADOS A VIVIR LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD

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Nuestra comunidad de Teología está formada por personas de distintos países y culturas. Estamos llamados a vivir la unidad en la diversidad de nuestros orígenes. Por ello, cada uno se esfuerza por ser divertido y busca siempre de adaptarse a las situaciones y tener química con los demás.

Buscamos siempre de ver lo positivo y las buenas intenciones en los demás, descubriendo así que somos hermanos y amigos y que debemos amarnos como el mismo Cristo. De este modo, sacrificando un poco nuestros propios intereses y gustos favorecemos una convivencia que irradia la alegría del Evangelio. Para nosotros los Misioneros Xaverianos el encuentro y la aceptación del otro, ha sido y será siempre uno de los desafíos más grandes, sea dentro o fuera de la comunidad.En efecto, nuestra vida comunitaria de cada día implica no solo vivir con los demás, sino también la capacidad de compartir con el otro lo que soy y lo que tengo.

El encuentro con el otro nos da la posibilidad de ampliar nuestra capacidad de ser hospitalarios y acogedores y, al mismo tiempo, nos da la ocasión de vivir una fraternidad mucho más concreta y real.Por ello, los misioneros xaverianos vivimos con los demás sin hacer distinciones de ningún tipo: raza, color de la piel, condición social. Esto nos deja libres y nos permite amar a cada persona que la Providencia pone en nuestro camino.

Vivir en una comunidad pluricultural no es fácil, sobre todo porque nos relacionamos con personas que piensan en modo diferentes. De hecho, la manera de pensar de los que venimos de Asia es diferente a la manera de pensar de los latinos, africanos o europeos. Nuestro carisma y nuestra misión nos exigen el testimonio de unidad dentro de nuestras comunidades y lugares en donde estamos y trabajamos. Para ello nos damos el tiempo que necesitamos para adaptarnos a las nuevas situaciones.

La meta de nuestra vocación Xaveriana está caracterizada por un espíritu de fe viva que nos haga ver, buscar y amar a Dios en todas las cosas avivando en nosotros el anhelo de propagar por todas partes su Reino. Somos llamados para ser enviados a anunciar el evangelio a pueblos y culturas diferentes, por eso nos formamos en comunidades internacionales y pluriculturales fuera de nuestros propios países. De este modo, partiendo de nuestras propias riquezas culturales buscamos hacer del mundo una sola familia en Cristo y así realizar el sueño de nuestro Fundador San Guido Maria Conforti.