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Caselyn Cammagay

Xaverianos en el Mundo: Filipinas

De Filipinas nos llega la siguiente noticia de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro atendida por los Misioneros Xaaverianos. Nuestros hermanos xaverianos se encuentran bien y apoyando a la gente como nos lo cuenta una de las colaboradoras de la parroquia: Caselyn Cammagay.

Filipinas sufrió los efectos de la pandemia de Covid-19. Manila, su capital y toda la isla principal de Luzón, están en cuarentena comunitaria durante un mes. Las personas permanecen en casa, la policía y los soldados del ejército vigilan los límites de los municipios para evitar la entrada y la salida de los ciudadanos. Aunado a esto, los negocios están cerrados y el transporte público es escaso. La pandemia de Covid-19 está golpeando fuertemente a los pobres, a las personas que viven día a día de su trabajo. Tienen miedo y, de hecho dos opciones son las que se dejan ver en un futuro próximo: morir a causa del virus Covid-19 o morir de hambre.Filipinas1

El gobierno y otros sectores privados ayudan a abordar este problema. Nuestro lugar, llamado Sitio Militar, una zona pobre donde la mayoría de las personas son vendedores, trabajadores de la construcción, lo que comúnmente se cataloga como “trabajadores informales” están en mucha necesidad. Esta capilla, Ina ng Laging Saklolo” se encuentra bajo la dirección de los Misioneros Xaverianos, quienes han organizado una “Campaña de Donación” para ayudar a las familias más pobres.

“La Iglesia escuchará siempre el grito de los pobres”. Gracias al apoyo monetario de nuestros biehechores, pudimos dar tres kilos de arroz a 220 familias. Esta actividad se realizó en coordinación con los “Líderes Pamayanan” (comunidades eclesiales de base) y el grupo de Capilleros siguiendo las órdenes del p. Patrcik Santianez, sx.  Así llegamos a las familias más vulnerables de nuestro barrio para  facilitar la distribución de artículos de primera necesidad.Filipnas4

Debido a que los recursos no son suficientes para todos, los líderes pamayanos, quienes vienen de los diferentes rincones del barrio, se dieron a la tarea de identificar a los que carecen de lo básico para afrontar las inclemencias de la pandemia. Se formuló una lista de las familias más necesitadas poniéndose a revisión y aceptación del grupo. Se dio prioridad a los vendedores ambulantes de piña y a los conductores de triciclos.Filipinas3

Este es un ejemplo de servicio compasivo y de preferencia por los más débiles, una perspectiva que hemos aprendido de la misión hecha por los xaverianos que han vivido con nosotros. En este momento de crisis hay un gran llamado a la solidaridad y la caridad, y este tipo de actividad da esperanza a los necesitados.

Juntos ganaremos esta batalla y sanaremos como una comunidad, la Iglesia de los Pobres.  

¡Que Dios nos ayude!

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