En estos momentos en que el mundo pasa por la pandemia del coronavirus, hemos recibido noticias de nuestros hermanos misioneros de diferentes países diciéndonos cómo están. Gracias a Dios todos están bien, especialmente los xaverianos mexicanos. Este es el caso de la comunidad de Bakok, Tailandia, donde trabaja el padre Edgar Nava Pérez, originario de Amealco, Qro. He aquí lo que nos cuenta.
Bangkok, Tailandia.
28 de marzo, 2020.
Delegación de Tailandia.
Situación de nuestra comunidad por el Corona virus.
A pesar de que Tailandia fue uno de los primeros países con casos de infecciones desde el mes de enero, no fue hasta inicios de Marzo cuando el Corona virus comenzó a interferir en nuestras actividades. La fiesta de nuestra parroquia, San José, se celebró con tan solo los fieles de la parroquia ya que las autoridades no autorizaron la entrada a personas de afuera incluyendo predicadores, el obispo u otros sacerdotes. Ante esto también tuvimos que cambiar el punto de encuentro para nuestra primer junta de este año la semana pasada así como apresurar a terminarla. En la misma junta acordamos extremar precauciones en nuestro apostolado en las siguientes semanas.
Aquí en Bangkok es la segunda semana en la que no tenemos apostolado como regularmente lo hacemos ya que la diócesis nos pidió dejar de visitar enfermos, ancianos y niños en los slums como medida de prevención. Estamos aquí tres padres, Alex, Thierry y su servidor, junto con 2 catequistas y un voluntario tailandeses. Esta es la primera semana que llevamos en casa con horario regular pero actividades sencillas y todas en casa. Tenemos nuestros momentos de oración en la mañana y en la tarde, compartimos los alimentos juntos, hay un tiempo de estudio de idioma (inglés o tailandés), trabajo personal (preparar documentos, catequesis o actividades que realizaremos en meses próximos), y limpieza-mantenimiento de la casa. Hemos tenido momentos comunitarios de recreación como jugar pin-pon o ver alguna película.
Ha habido algunas actividades especiales aunque pocas. Visitamos uno o dos centros donde hay algunos niños que nosotros llevamos de regreso a sus casas porque nos lo han pedido; distribuimos a algunos centros cajas de leche para niños de familias pobres y mascarillas lavables que unas hermanas hicieron para familias de escasos recursos. Hasta hoy los números de contagios en el país van en los 1200; esperamos que todo mejore.
Gracias a todos, Dios los bendiga.




