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P. Alberto M. Reyes

Xaverianos en la Casa del Padre

Estamos en tiempos de cuarentena por la pandemia del coronavirus. Mucha gente en el mundo entero está sufriendo las consecuencias de esta enfermedad.

Estos también son tiempos de mucha, demasiada información y de mucha confusión. Hay muchas hipótesis sobre el covid-19 que van desde el complot, una guerra biológica, que es culpa de los chinos, de los gringos, de científicos malintencionados, satanismo, que es el fin del mundo.

Mientras son peras o son manzanas, tenemos que darnos cuenta que hay una realidad en medio de nosotros que no nos deja mentir: hay una nueva enfermedad, hay mucha gente que se está infectando, hay muchos médicos y enfermeras que están luchando día y noche para salvar a los enfermos, pero sobre todo hay mucha gente que está muriendo.

Y esto último, es una realidad que también los Misioneros Xaverianos están sufriendo, de modo particular los xaverianos de Italia, todos mayores de edad. La historia es la siguiente. Desde el 29 de febrero hasta el día de hoy 26 de marzo de 2020 han fallecido 15 xaverianos. Todos se encontraban en la casa de Parma a causa de su edad y por problemas de salud. Desde que inició la pandemia en Italia estos misioneros se quedaron aislados. Debido al elevado número de casos, las instituciones de salud no pudieron dar una atención adecuada a estos xaverianos. Casi todos murieron sin ningún test de laboratorio para determinar la causa de su muerte. Sin embargo, se sospecha que sea el covid-19 ya que una de las asistentes de estos padres ancianos dio positivo al coronavirus.

Tenían entre 73 y 92 años. Todos habían dado buena parte de su vida a las gentes de las misiones en Asia, África, América Latina. Desafiaron guerras, guerrillas, epidemias como la malaria, el cólera y el ébola, sobrevivieron a todo eso y vinieron a morir en su país de origen.

Así pues, también nosotros los Misioneros Xaverianos estamos sufriendo las consecuencias de esta pandemia con dolor y tristeza por la pérdida de nuestros hermanos, pero también vivimos con esperanza este momento. Vivir en cuarentena no es nuevo para muchos misioneros, durante las guerras en algunos países de África hubo quienes se quedaron encerrados en las misiones hasta por nueve meses, mientras afuera se perdían muchas vidas inocentes. La fe, la oración y la Eucaristía siempre han sido nuestra fuerza y así es como seguimos anunciando a Cristo en el mundo entero. Recordemos que Dios creó la tierra a partir del caos (Gen 1,2). No perdamos pues la esperanza, nuestros hermanos hoy descansan en paz después de haber hecho lo que tenían que hacer. Que el Dios de la Vida los reciba en su Reino y les dé la recompensa de los justos.

Sus nombres son: P. Piergiorgio Bettati, P. Gerardo Caglioni, P. Stefano Coronese, Hno. Giuseppe Scintu, P. Pilade Giuseppe Rossini, Hno. Luigi Isaia Masseroni, Hno Guglielmo Saderi; P. Giuseppe Rizi, P. Piermario Tassi, P. Vittorio Ferrari, P. Nicola Adriano Masi, P. Enrico de Nicolò, P. Corrado Stradiotto, P. Pietro Zoni, Hno. Lucio Gregato y P. Angelo Costalonga.

Descansen en paz.

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