Skip to main content
Bashagaluke Mihigo Justin, SX

LA CARTA TESTAMENTO EN MI VIDA COMO ESTUDIANTE XAVERIANO

El 2 de julio 1921, el fundador de nuestra familia misionera, St. Guido María Conforti daba inicio a la quinta Carta Circular enviada «a los Misioneros presentes y futuros de la Pía Sociedad de San Francisco Xavier para las Misiones Extranjeras». «Cada uno de nosotros debe estar, pues, íntimamente persuadido de que la vocación a la que hemos sido llamados no podía ser más noble y grande…» (CT 1).
Celebrar cien años de la carta Testamento, corazón del padre de esta familia misionera, de manera personal como estudiante xaveriano, me hace muy agradecido con el Señor. Esta Carta escrita por Conforti tiene como destinatarios: “los Misioneros presentes y futuros” (CT1). Personalmente, leí la carta Testamento por primera vez cuando estuve en el noviciado. Me fascinó mucho descubrir que Conforti había puesto su confianza no solamente en los misioneros presentes sino también en los futuros. Esta confianza suscitó en mi interior un sentimiento de pertenencia a la familia xaveriana antes de que hiciera mi primera profesión con mis compañeros.

segunda foto después de segunda parrafo

Al hablar de la Carta Testamento me gustaría hacer una breve consideración sobre el término “Testamento” en la cultura africana y en la tradición cristiana. Por un lado, el término “testamento” se entiende en África como el documento que el padre deja a sus herederos antes de su muerte. En este documento distribuye sus bienes (herencia) a sus hijos. De hecho, el padre elije a su heredero (hijo legítimo) según sus criterios. En algunas tribus es el hijo mayor él que toma la responsabilidad mientras que en el testamento se menciona la parte de cada uno de los otros hijos e hijas de la familia. Cuando el padre no tiene confianza en el hijo mayor, puede dejar antes de su muerte la responsabilidad al hijo de confianza aunque no sea el mayor.
Por otro lado, en la tradición cristiana el término “testamento” es indicado por la palabra hebrea Berit, que significa Alianza o pacto. En este sentido, se hace referencia a la Alianza de Yahvéh pactada con Israel (EX 20, 2-17) y la nueva Alianza fundada y sellada por Jesús (Lc 22,20; 1 Cor 11,25; 2Cor 3,6-13).

A la luz de lo dicho, la Carta Testamento es la herencia espiritual que san Guido María Conforti ha dejado no solamente a una categoría de herederos, sino también a todas las generaciones para hacer del mundo una sola familia en Cristo. En la familia se percibe una fraternidad fundada no sobre los vínculos de la sangre, sino sobre la fe. En esta Carta Testamento, san Guido María Conforti ha querido que este don del carisma recibido fuera acogido y vivido por sus hijos “presentes y futuros” en la profesión de los votos religiosos (CT 2). Este pasaje muestra directamente que la profesión religiosa es como una alianza entre Dios y el religioso misionero que se compromete a seguir a Jesús de manera radical.

En efecto, la Carta Testamento, es la herencia espiritual más preciosa que los hijos de San Guido han recibido de su Padre, siendo el testamento espiritual (pacto) para sus hijos misioneros presentes y futuros; no obstante, para mí como estudiante de teología, esta herencia espiritual del carisma es un don inspirador de la vida misionera en la Iglesia, entendido como valor fundamental de seguimiento de Jesús, Misionero del Padre.

La celebración del Año Jubilar, a cien años de la aprobación de las primeras Constituciones, nos invita de manera personal y comunitaria, con urgencia, a fortalecer el compromiso (alianza) misionero ad gentes y ad extra en la consagración religiosa que un día hemos realizando delante de Dios en la Iglesia. Para llevar adelante la obra de evangelización que nos ha sido confiada, es necesario estar convencidos de lo que somos en la Iglesia, y dar un sí, confiándonos en la misericordia del Señor.

Dios nos conceda, como estudiantes en cada nivel de formación, hacer nuestro el carisma de San Guido; como los apóstoles, sentimos cotidianamente la necesidad de decir al Señor: «Aumenta nuestra fe» (Lc 17,5) para que nuestra vida sea completamente transparencia de los valores evangélicos, humanos, espirituales y misioneros que nos fueron legados. Junto con los Cohermanos Xaverianos que trabajan en tierras lejanas de misión hagamos viva la Carta Testamento para que Jesucristo sea por todos conocido y amado.

¿Te ha gustado este artículo?

¡Compártelo!

Cd de México - Teología

Teologado Internacional San Francisco Xavier

C. Canarias 410 Col Portales Del. Benito Juárez 033000 Ciudad de México