Peregrinación Nacional de los Jóvenes a Cristo Rey. Con la mayor afluencia de jóvenes de todo el país que se haya tenido en la historia, el fin de semana se llevó a cabo la peregrinación anual al Cerro del Cubilete en Silao, en la que numerosos jóvenes vinieron para ser influencer de Cristo.
En el último fin de semana de febrero, millares de jóvenes se unieron en la fe para proclamar a Jesucristo como rey de sus vidas y tornarse así en las redes sociales “influencers” no solo de marcas, sino también de la alegría de ser joven católico.
Fueron más de 35 mil jóvenes católicos mexicanos y de otras nacionalidades que cumplieron su cita para acoger el llamado del Papa Francisco de la última JMJ en Panamá, donde él invita a los jóvenes a no tener miedo en la participación política. Así fue que el tema de la XXXVI edición de la peregrinación llevó el tema: “JÓVENES A LA POLÍTICA: COMPROMISO DE FE, SOLIDARIDAD Y PAZ” y nos unimos también con nuestros hermanos venezolanos “que padecen hoy los amargos estragos de la dictadura y la represión”.
El evento empezó desde las 10pm del viernes con las inscripciones. Alrededor de la media noche, empezaron los shows con bandas y grupos católicos también provenientes de toda la República. A las 6am hubo un momento de adoración en el amanecer y luego ya empezó la caminata. Los peregrinos iban cantando y luciendo carteles como “Viva Cristo Rey” lo que nos recuerda nuestro joven santo mexicano “Joselito”, todo se armonizaba con guitarras, tambores y maracas.
Los grupos de Jóvenes, JUXA Salamanca y el grupo JUXA 1910 que pertenecen a una de las comunidades de las cuales nosotros nos involucramos como pastoral, estuvieron presentes. Comenta una de las jóvenes que estuvo presente:
Pues para mí fue una nueva y muy bonita experiencia la cual me gustó mucho formar parte de ella, la animación fue algo que me dió mucho ánimo para subir el cubilete y ya estando en la caminata me llamó mucho la atención ver el entusiasmo de todos los jóvenes, haciendo algo que en realidad gozaban y aunque estuviesen cansados en su rostro se veía la alegría y empeño que ponían para llegar a la cima, en lo personal fue algo estupendo y me ayudó mucho para reflexionar sobre mi vida y darme cuenta que Dios siempre está en todo momento y no deja que nos demos por vencidos aunque sintamos que ya no podemos más y que es necesario caer para levantarse.
El encuentro estuvo lleno de emoción. Al principio, por los diferentes grupos católicos que se presentaron, después por la adoración al amanecer, la contemplación del Cristo y de los colores con que nos premia la puesta del sol. Al final, una de las emociones más fuertes es encontrarnos con todos los jóvenes que, no obstante, la dificultad de subir la montaña, iban cantando y proclamando a Jesús como maestro de sus vidas. Muchos de ellos, llevaban su rosario y otros se atrevían a subir descalzos. La alegría y la emoción de llegar a la capilla del Cubilete es indescriptible, quien lo logró sabe que no es por nada que uno tiene fe.
¡Dios se hace presente en medio de nosotros!







