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P. Rafael Aguilar Flores sx

¡Con Joselito en el corazón, misioneros de vocación!

El sábado 9 de febrero, vísperas de la fiesta de San José Sánchez del Río, tuvimos la gracia de caminar por las calles de nuestra colonia “La Cruz” acompañados de la reliquia de San Joselito. La comunidad recibió con fe y devoción este signo para pedir la intercesión del patrón de los adolescentes y niños, ya que nuestra colonia sigue sufriendo asesinatos y violencia sobre todo en nuestros adolescentes y jóvenes.

Fue un momento especial lleno de comunión, esperanza, alegría, respeto y fe. Los niños, adolescentes y jóvenes, acompañados de su familia, rezaban y cantaban con la firme convicción de luchar por un mundo mejor, así como luchó San José Sánchez del Río. Personalmente llevo conmigo la imagen de una mamá que con mucha fe pidió a Joselito que proteja a sus hijos, los llevó cerca de la reliquia y rezó con tanto fervor que me hace pensar que valió la pena el esfuerzo de todos los que hicimos posible este evento. Preparamos diez estaciones que aquí mismo les compartimos. ¡Que Joselito interceda por todos los niños y adolescentes de nuestro país y de todo el mundo!

ESTACIONES

  1. “Una nueva vida” (Nacimiento)

Joselito nació un 28 de marzo de 1913 en Sahuayo Michoacán, su papá se llamó Macario Sánchez Sánchez y su mamá María del Río. Debido a la inseguridad que en ese tiempo se suscitó por la agitación del país, tuvieron que mudarse a Guadalajara.

Oración: Gracias Señor por la vida, porque nos donas con amor la luz de un nuevo día y nuevas esperanzas para la construcción de tu Reino. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Si tengo tu amistad lo tengo todo” (Primera comunión)

Joselito terminó su primaria en Guadalajara, a los nueve años hizo su primera comunión. Tenía una piedad natural, era muy devoto de la Virgen de Guadalupe y rezaba con gusto el rosario.

Oración: Jesús, que has querido quedarte con nosotros en el sacramento de la Eucaristía, te pedimos aumentes nuestra fe para sentir tu presencia cada vez que comemos de tu cuerpo y de tu sangre. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Soy libre de creer en Dios” (Estalla la guerra cristera)

El presidente Plutarco Elías Calles cierra todos los templos del país y estalla la guerra cristera, mejor conocida como “cristiada”. Una lucha entre el ejército militar, que tenía que apoyar al presidente y el ejército de Cristo, que luchaba por la libertad de religión. Macario y Miguel, hermanos de Joselito, se alistaron en las filas de defensa de la libertad religiosa, bajo el mando del General Ignacio Sánchez Ramírez. El licenciado Anacleto González Flores, inflamaba a la juventud de Guadalajara en fervor y deseos de entrega por defender la fe, fue asesinado el 1 de abril de 1927.

Oración: Ayúdanos Papá a tomar conciencia del gran don de la libertad de fe, que nunca nadie nos impida creer en Ti y en tu inmenso amor por nosotros. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Nunca como ahora ha sido tan fácil ganarse el cielo” (Solicita ingresar al ejército cristero)

Joselito no tenía la edad suficiente para seguir el camino de sus hermanos mayores, sin embargo, el asesinato de Anacleto González Flores lo motivó a desear ofrecer su vida por defender la fe. Su madre se oponía porque lo veía todavía muy pequeño, pero Joselito le decía: “Mamá, nunca como ahora ha sido tan fácil ganarse el cielo”. Su gran insistencia venció al amor de sus padres y lo dejaron ir dándole su bendición.

Oración: Padre Santo, la tenacidad de un niño es un ejemplo de valor y decisión, que nuestros niños y jóvenes sean capaces de luchar por sus sueños y puedan alcanzarlos apoyados de tu mano. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Ayudaré en lo que pueda” (Sirve a los soldados del ejército cristero)

El General Mendoza dijo que Joselito no tenía edad para soportar el duro estilo de vida del ejército cristero. Joselito le dijo que si no tenía fuerzas para cargar el fusil, podría ayudar a los soldados quitándoles las espuelas, engrasando las armas, cuidando los caballos o preparando la comida, pues sabía cocer y freír frijoles. El General Mendoza se convenció, al ver su firmeza y sinceridad, lo puso bajo las órdenes del jefe cristero Rubén Guízar Morfín.

Oración: Jesús, Tú nos enseñas que el servicio es el camino de entrega hacia los demás, ayúdanos a dar lo mejor de nosotros mismos sin esperar nada a cambio. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Tome usted mi caballo” (Ofrece su caballo y es capturado)

En un enfrentamiento que tuvieron las tropas cristeras con los federales del General Tranquilino Mendoza, casi lograron tomar prisionero al jefe cristero Guízar Morfín porque le mataron su caballo, pero Joselito, bajándose rápidamente del suyo se lo ofreció diciéndole: “Mi general, tome usted mi caballo y sálvese, usted es más necesario y hace más falta a la causa que yo”. El jefe cristero pudo escapar, pero tomaron prisionero a Joselito.

Oración: Señor, como comunidad creemos que Tú estás en medio de nosotros cuando somos capaces de compartir lo que somos y tenemos. Te pedimos un corazón generoso que sea capaz de donarse a los demás. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Ofrezco mi vida a Dios” (Piden su rescate)

Llevaron a Joselito a Cotija, lo golpeaban e insultaban, pero él no dejó escapar ni un solo quejido. Su padrino de primera comunión, Picazo, le ofreció varias ofertas para huir: dinero para irse al extranjero o enviarlo al Colegio Militar. Su papá buscó la manera de reunir cinco mil pesos en oro para pagar el rescate que le pedían, pero Joselito pidió que no hicieran nada, que él ya había ofrecido su vida a Dios.

Oración: Jesús, Tú has donado tu vida para rescatarnos de nuestro egoísmo, ayúdanos a donar nuestra vida para la construcción de un mundo más humano. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “La casa de Dios es para orar” (Mata los gallos de su padrino)

Joselito pasó su primera noche como prisionero en la parroquia de su pueblo, viendo con tristeza que ahí hacían sus fiestas los soldados, era usada como establo para el caballo de su padrino y el presbiterio era el corral de sus finos gallos de pelea. Cuando todos se durmieron, Joselito se desató y se puso a matar a los gallos y con un golpe dejó ciego al caballo. Al día siguiente, su padrino, con rabia lo amenazó, pero Joselito le dijo: “La casa de Dios es para venir a orar, no es refugio de animales”. Por eso, un ayudante de Picazo, su padrino, le dio un fuerte golpe en la boca y le tumbó los dientes.

Oración: Padre lleno de amor, que podamos apreciar el don de tener un lugar digno para orar. Te pedimos por todos aquellos que han perdido el respeto por los lugares sagrados que nos recuerdan que Tú estás con nosotros. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “¡Viva Cristo Rey!” (Martirio)

Le desollaron las plantas de los pies con un cuchillo, lo obligaron a caminar por las calles descalzo y sangrando. Lo golpeaban e insultaban para que negara a Cristo. Sus labios sólo se abrían para gritar: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Santa María de Guadalupe! Lo llevaron al panteón, el jefe de la escolta ordenó que lo apuñalaran para que no se oyeran los disparos y vinieran a ayudarle, era casi media noche. A cada puñalada Joselito gritaba: ¡Viva Cristo Rey!

Oración: Jesús, queremos reconocerte como Rey. Tú eres nuestro único Señor, Tu Reino está lleno de bondad y de justicia. Conforta a todos los que sufren persecuciones por creer en Ti, concédeles valor y fortaleza para ser testigos tuyos. Padre Nuestro… Ave María… Gloria al Padre…

  1. “Nos veremos en el cielo” (Un nuevo santo)

El jefe de la escolta le preguntó, con crueldad, si quería enviarle un mensaje a sus padres, Joselito le dijo: “díganles que nos veremos en el cielo, ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!” Esos gritos le dieron mucha rabia al jefe de la escolta, así que sacó su pistola y le disparó en la cabeza. Joselito cayó bañado en sangre, dando su último grito de fe, eran las once y media de la noche del viernes 10 de febrero de 1928. José Sánchez del Río fue beatificado por Benedicto XVI el 20 de noviembre del 2005 y canonizado por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016.

Oración: Señor Dios que otorgaste la palma del martirio a San José Sánchez del Río, al profesar y defender con su sangre la fe en Cristo Rey del universo. Concédenos por su intercesión, alcanzar la gracia de ser como él, fuerte en la fe, seguros en la esperanza, y constantes en la caridad. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

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