Con el domingo de Ramos iniciamos la Semana Santa. Son días para meditar el misterio de nuestra redención. En la lectura de la Pasión, Mt 26, 14-27,66, descubrimos todo el amor que Jesús nos ha mostrado a cada uno de nosotros.
Demos gracias Dios que con sus sufrimientos nos ha dado la salvación y vivamos estos días que vienen con el debido respeto a un Dios que quiere lo mejor para sus hijos e hijas. No olvidemos reconciliarnos con él para que la celebración de la Pascua nos encuentre limpios de corazón.
Pidamos también por aquellos cuya fe tambalea en estos momentos para que no pierdan la fe ni la esperanza. Que la humanidad entera pueda aclamar: "Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor".
Hoy es un día para aclamar a Cristo Rey que entra triunfante a Jerusalén, como dice el canto: "Que viva mi Cristo, que viva mi Rey, que impere doquiera triunfante su ley".
Dios nos conceda una semana verdaderamente santa. ¡Viva CRisto Rey!