Durante el día del sábado santo la Iglesia venera a su Señor que estuvo en el sepulcro, y junto a la Virgen María, espera ansiosa la Resurrección.
En varios lugares los cristianos católicos acompañan a la Madre de Jesús en su dolor haciendo la procesión llamada Via Matris, el viacrucis al revés, es decir, se empieza donde terminó el viacrucis del viernes santo para llegar a donde empezó, o simplemente se hace una procesión por las calles llevando la imagen de la Virgen Dolorosa y se reza el Rosario.
Esta práctica popular cobra significado porque en este último día del Triduo Pascual lo importante es estar en oración para esperar la noche santa de la Resurrección del Señor.
Si no se puede participar a la Via Matris, debemos buscar un momento para orar en donde quiera que nos encontremos.
“Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios, no desprecies las oraciones que te hacemos en nuestras necesidades”.