Este es un día de reflexión, Dios nos ha amado tanto que ha entregado su vida por nosotros lavando con su Sangre todos los pecados del mundo.
Son muchas las formas de vivir este día: El Viacrucis, la celebración de las 7 palabras que pronunció Jesús en la Cruz; Liturgia de la Pasión, la procesión del silencio y demás prácticas populares que tiene cada pueblo. Lo importante es descubrir a ese Dios que nos amó hasta el extremo.
Las repercusiones de este acto de amor en nuestra vida son varias: sentirnos amados, sentirnos perdonados, Jesús nos dejó a su propia Madre como intercesora, la Cruz se convirtió en árbol de vida, la muerte de Cristo es nuestra muerte, es una victoria y no un fracaso.
“Mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En efecto, no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que él mismo ha pasado por las mismas pruebas que nosotros, menos en el pecado”. (Heb 4, 14-15)
Textos Bíblicos para meditar:
Is 52, 13-53,12: Profecía de los sufrimientos de Cristo
Salmo 30: Padre en tus manos encomiendo mi espíritu
Heb 4, 14-16; 5,7-9: Jesús es nuestro intercesor ante Dios
Jn 18, 1-19, 42: La Pasión de Jesús narrado por el discípulo amado
Te adoramos ¡oh Cristo! Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador. Amen.