Estimados amigos, bienhechores y familiares de los Misioneros Xaverianos de México: ¡Ya es Navidad! ¡El Señor ha nacido en medio de nosotros! ¡Dios nunca muere! Hemos tenido la oportunidad de prepararnos a este acontecimiento y Dios nos regala de nuevo otra Navidad para alegrarnos, para sanar de nuestras tristezas, para darnos su salvación.
Recordemos que: “La celebración de la Navidad nos recuerda el acontecimiento central de nuestra fe: la Palabra de Dios se hizo uno de nosotros en la persona de Jesucristo. Como misioneros del Evangelio aceptamos con gran alegría y determinación la necesidad urgente de que la Buena Noticia del amor de Dios sea escuchada por toda la humanidad. Dios no tiene boca para hablar, ni pies para caminar, ni manos para hacer el bien. Lo hace a través de nuestra boca, nuestros pies, nuestras manos. Por paradójico que parezca, Dios se da a conocer y se hace amar a través de nuestra pequeñez. Esta es la responsabilidad que tenemos: ser, como Jesucristo, canales de comunicación entre el cielo y la tierra. ¡Que el Espíritu Santo nos guíe por el justo camino!” (P. Fernando García, Superior General de los Misioneros XAverianos)
Con inmensa gratitud por estar con nosotros, en las buenas y en las malas, les deseamos una muy ¡Feliz Navidad! Que el Señor llene sus corazones de alegría divina para que permanezca siempre en ustedes.
¡Gloria a Dios en el Cielo y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor!