El testamento es un legado, una cosa material o inmaterial que se deja en un documento o se transmite de padres a hijos, de generación en generación; y que para quien hace el testamento son cosas importantes. Muchos legados hemos recibido del cielo, desde los diez mandamientos, hasta las enseñanzas de Jesús; que a través de sus 12 discípulos, nos ha sido transmitido por muchos siglos.

San Guido María Conforti, ha sido uno de esos elegidos para continuar la obra de Cristo a través de la familia Xaveriana que él fundó, y de la cual hoy me siento orgullosa de pertenecer. Si hace unos años me hubieran dicho que yo en el 2018 iba escuchar el llamado de Cristo para dedicarme a la catequesis, no lo hubiera creído, incluso me hubiera parecido imposible, pero sé que los caminos de Dios son misteriosos, y hoy estoy segura que cuando me paro enfrente de los niños para dar la clase correspondiente, no soy yo la que habla, siempre confío en que Dios pondrá sus palabras en mi boca.

Feliz de ser beneficiaria de la Carta Testamento de San Guido María Conforti, y poder servir a Dios a través de esta herencia.
“Que la caridad de Cristo regule, todas las relaciones entre los hermanos, y haga de todos los miembros que la componen un solo corazón y una sola alma”.
Frase de la Carta Testamento que suena en mi interior de manera especial, en otras palabras, “Hacer del mundo una sola familia”, con lo cual tendríamos un mundo ideal como Cristo lo desea, aún con las diferencias comunes entre los miembros de una familia, pero con la misma esencia de acuerdo con las enseñanzas de Jesús.

Hoy agradezco infinitamente a Dios por la vida de San Guido María Conforti, y que después de 100 años de haber escrito su carta Testamento, sea yo servidora de Cristo a través de su legado.
Cynthia María Romero Ugalde Coordinadora de Catequesis de Confirmación.