Estimados Padres Xaverianos, Misioneros y Laicos Xaverianos, mi nombre es Patricia Ramos Mendiola, soy madre de familia, profesionista actualmente jubilada y en este momento catequista xaveriana en el seminario de San Juan del Río, a la que pertenezco desde hace tres años en la preparación para el sacramento de la Confirmación.

Me entusiasma tener la oportunidad de contarles sobre mi experiencia como catequista, debo confesar admitir, que cuando me integré a este grupo, quedé asombrada al ver otras madres mucho mas jóvenes que una servidora, que entre ellas llevaban con alegría y entusiasmo la catequesis, es un grupo tan cercano a los sacerdotes, seminaristas y postulantes, llevando una relación alegre, cálida, y al mismo tiempo respetuosa.

Ser catequista no es fácil, reconozco que es una gran responsabilidad estar al servicio del Reino de Dios, por eso, Él sabe a quien llama a trabajar en su obra con los pequeños y los no tan pequeños; como sucede en el Sacramento de la Confirmación: ayudarlos a conocer su fe, crecer con ella, madurar... Para dar mucho fruto. Como catequista debo transmitir la misma sed del Espíritu Santo y hambre de santidad, enamorando a los catequizandos en su preparación para seguir a Jesús en su vida inspirados por el Espíritu Santo.

En este Año Jubilar nos han dado la tarea de leer la Carta Testamento de San Guido Ma. Conforti, dirigida especialmente a sus sacerdotes y religiosos de la comunidad Xaveriana, actualmente y a través del tiempo esta comunidad ha crecido como una gran familia y su espiritualidad sigue inspirando, en esta lectura, me doy cuenta que también nos dirige a nosotros como catequistas un mensaje especial, creando conciencia del compromiso que de la catequista delante de Dios y de su Iglesia(ct1), y aunque no somos religiosas, solo madres y jóvenes de familia, a manera de votos podríamos decir extendemos lazos sagrados que nos ayudan a aspirar cada día a cosas mejores(ct2).
Como grupo laico de Catequistas Xaverianas, mostrar actitud de humildad para seguir preparándonos y capacitando para dar la catequesis a los chicos, para invitar a amar y cultivar con esmero aquella virtud que nos asemeja a los ángeles (ct5), consideramos un apoyo a los Padres Xaverianos en este noble apostolado , que hacemos de forma voluntaria, sin aspirar a privilegios por los servicios prestados(ct6), realizando acciones exteriores como manifestación de vida interior en Cristo (ct7), para lograrlo debemos vivir y frecuentar los sacramentos para estar en gracia de Dios (ct8).

Agradeciendo siempre la disposición de los Sacerdotes Xaverianos con su bendición, poder seguir el espíritu del Santo fundador Guido Ma. Conforti, haciendo nuestro centro y comunidad de catequesis, una sola familia.

SEA POR TODOS CONOCIDO Y AMADO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.



