Se cuenta que un rey tenía un criado llamado Macario que era muy amable y siempre estaba sonriendo. Un día el rey le preguntó: ¿Cuál es tu secreto para siempre estar feliz?
Macario le contestó: Tengo salud, tengo trabajo, una familia y lo necesario para vivir. Pero el rey no le creyó, por lo que llamó al sabio del reino y le pidió que le dijera cuál era el secreto de aquel criado.
El sabio le dijo al rey que el criado era así porque no había entrado en el círculo del 99, que era difícil de explicar, pero si quería saber el secreto y no le importaba perder un buen empleado, aquella misma noche debería dejar en la puerta de la casa de Macario una bolsa con 99 monedas de oro, ni una menos ni una más, con un mensaje que dijera: Este tesoro es tuyo, es el premio por ser un buen hombre.
Al día siguiente cuando Macario vio las monedas, las comenzó a contar con mucha alegría, pero al darse cuenta que solo había 99 monedas, buscó en toda la casa, pensando que se le habría caído alguna. Al no encontrarla, comenzó a idear la manera de conseguirla, pues decía que con cien monedas uno era rico y podía vivir feliz y en paz. Desde ese día, Macario cambió completamente, siempre estaba de mal humor, porque por más que se esforzaba y obligaba a su familia a ayudarlo, no lograban tener la moneda que les faltaba para ser felices.
Hace poco encontré un artículo que decía: 20 de marzo. ¡Es un día para ser feliz, naturalmente! Al principio creí que era el típico artículo de autoayuda, pero lo que más me sorprendió al leerlo es que esa fecha la ONU la ha decretado como el Día Internacional de la Felicidad, que tiene como objetivo reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno, y va unida a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que pretende poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y proteger nuestro planeta. Además, cada año publica un informe que mide el estado de felicidad en 156 países, en el cual México ocupa el lugar 23.
Este artículo me llevó a preguntarme: ¿qué es lo que necesita una persona para ser feliz? Si hiciéramos una encuesta de seguro las respuestas serían de lo más variado: dinero, tener alguien que me quiera, tener buen cuerpo o alguno incluso diría que ayudar a los demás… Por otra parte, si bien es cierto que en nuestro mundo hay muchas realidades que urge cambiar, no podemos dejar de reconocer que gozamos de una mejor situación que generaciones pasadas. Desgraciadamente junto a este avance, hay muchas personas, incluso niños que se quitan la vida porque se sienten vacíos y dicen no tener un motivo para vivir.
El problema está en que muchas veces pensamos que para ser felices tenemos que tener las 100 monedas como Macario, y, debido a esto como decía aquel autor, muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad. Creo que para ser felices debemos comenzar a valorar lo que somos y tenemos, no dramatizar las situaciones que la vida nos presenta, y sobre todo tener una visión más positiva de la vida que nos ayude a creer que cada mañana Dios nos da la posibilidad de hacer realidad la frase: hoy me toca ser feliz.



