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P. Carlos Abraham Zamora s.x.

Pequeños misioneros de corazón grande

Diversos grupos de niños y adolescentes de todo el país, motivados por el espíritu de convivencia y su inquietud misionera, se han puesto en camino para participar del 14 al 17 de febrero en el XVIII Congreso Nacional de la Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM) en la diócesis de Zamora, Michoacán.

Con el lema “Con Joselito en el corazón, misioneros de vocación”, se ha presentado la figura de este valiente adolescente que ha ofrecido su vida por la causa cristera en nuestra patria, como modelo de vida para una generación que enfrenta nuevos retos en la vivencia del Evangelio, en un ambiente que presenta muchas veces valores de conformismo o individualismo.

Las huellas de un santo

La fidelidad, la perseverancia en la prueba, la certeza de que nuestra vida está en las manos de Dios, el deseo de vivir la santidad y alcanzar el Reino de Dios son todos elementos de la vida y la entrega de Joselito, cuyo ejemplo nos ha enriquecido desde la etapa de preparación del congreso; mientras que sus restos contenidos en una urna nos han acompañado en la celebración eucarística de la clausura de este evento. No son solamente las huellas de bronce que recuerda el camino del martirio de san Joselito que fuimos invitados a recorrer, la guía que nos ofrece su vida es aquella de saber que por el bautismo somos llamados a responder a una vocación, a una misión y que estas nos llevan a la santidad.

Testimonios misioneros

Durante el congreso hemos escuchado el testimonio de diversos misioneros y misioneras, sacerdotes, religiosos, laicos que de manera individual o como familia han compartido el anuncio de la Buena Nueva de Jesús en países y culturas que aún no conocen su mensaje. Son experiencias de personas que comparten sus sueños e ideales, con abundancia de alegrías y esperanzas, de esfuerzos e invitaciones para seguir a Jesús. Voces que narran sus tareas y labores, que cantan agradecidas los dones que han recibido y que nos llaman a no olvidar que aún hay mucho por hacer por los caminos del mundo, porque hay muchos hombres y mujeres, jóvenes y niños que esperan un mundo más justo y fraterno, con más paz y con menos hambre de pan y de afecto. La Familia Xaveriana se ha hecho presente con los testimonios de la hermana misionera María Xaveriana Neusarina y los padres Rubén Macías y Horacio Pérez.

Oración y convivencia

El espíritu misionero siempre conjuga dos manifestaciones grandiosas de la presencia del Espíritu Santo en el pueblo de Dios, la oración y la convivencia alegre y fraterna. Los espacios de oración se hicieron presentes cada día, con breves momentos de oración, adoración de la Eucaristía, Lectio Divina, rezo del Rosario misionero y naturalmente, la celebración de la Misa. Momentos todos que nos ponían en sintonía con la gracia del Señor que nos habla en el silencio y en la alabanza, en los cantos y las danzas. Pero también se hace presente en las animaciones y dinámicas que han alegrado nuestros recesos y pausas de recreación. Un dinamismo lleva a dialogar y conversar con nuevos amigos y a profundizar la amistad con aquellos de nuestro propio grupo.

Zamora, una diócesis dinámica y acogedora

Desde la llegada al congreso se ha podido constatar la calidez de una comunidad que nos ha abierto sus hogares y su corazón. La cordialidad de don Javier Navarro, su obispo titular que se ha hecho presente en cada una de las sedes, sonriente y atento; sus sacerdotes, religiosas, un nutrido y alegre grupo de seminaristas y laicos. Una impresionante presencia de casi ochocientos voluntarios que han cubierto las diferentes comisiones y han hecho del evento una actividad alegre y bien dispuesta.

Las conclusiones del congreso

Al cierre del CONIAM, se han expresado las síntesis de los resultados de los trabajos y las reflexiones de estos días, en particular los congresistas se comprometen:

  1. A dar un testimonio valiente y generoso de nuestra fe en la vida diaria como san Joselito.
  2. A profundizar más en la Palabra de Dios.
  3. A buscar de conocer más la Infancia y Adolescencia Misionera.
  4. A promover la participación en temas misioneros en los centros de catequesis y grupos de pastoral de adolescentes de todos nuestros lugares de proveniencia.
  5. A vivir intensamente el Mes Extraordinario Misionero (OCTUBRE DE 2019).

Enviados

El cierre del CONIAM ha sido la Eucaristía presidida por el arzobispo de Morelia, don Carlos Garfias, quien en la bendición final nos ha recordado que somos enviados del Señor Jesús y sus misioneros. Hemos acompañado a varios sacerdotes, religiosas y laicos que en los próximos meses parten a diversos países para anunciar la presencia del Reino de Dios entre nosotros. Pero, también nos ha enviado a cada uno de los participantes a ser sus testigos desde ahora en nuestros propios ambientes de familia, de escuela, en nuestras comunidades.

Sí, somos los enviados del Señor, con la cruz de Jesucristo y el valeroso ejemplo de un adolescente mártir de nuestra tierra.