Autor: Hna. Reyna Hernández
/ Las hermanas xaverianas hay lanzado un interesante proyecto de apertura de un Centro de Formación humana y Animación misionera. La necesidad de colaborar en la evangelización por el Reino, las pone ahora a disposición de los diferentes grupos que quieran un espacio para la reflexión y profundización de su vocación cristiana.
“¡TODO!” Palabra escrita para Celestina Bottego, por el Padre Santiago Spagnolo, misionero xaveriano, atrás de una tarjeta con el Cristo de Velásquez. Palabra que la sacudió aún más cuando entendió claramente que para buscar sólo al Señor y no a sí misma, debía pronunciar su “Sí”. Esto se dio el 24 de mayo de 1944 y pasó a ser para nosotras las Misioneras de María Xaverianas, una fecha querida y festejada como el “Sí” de la Madre Celestina a colaborar con el P. Spagnolo para la fundación de nuestra familia misionera. Desde este Sí el Señor suscitó otras misioneras y siguió llamando a otras jóvenes de diferentes continentes para el servicio de la misión. “Todos los medios y todas las fuerzas para la misión”.
En nuestra casa de Atemajac del Valle, Zapopan, el pasado 24 de mayo celebramos, con la presencia de nuestros hermanos Xaverianos, algunos sacerdotes diocesanos y tantas personas amigas, vecinos y bienhechores, con alegría y profundo agradecimiento, esta fiesta.
Este año, fue enriquecida por dos acontecimientos significativos: los 100 años del nacimiento de nuestro fundador Santiago Spagnolo (1912-2012) y la inauguración de un Centro de Formación Humana y Animación Misionera.
Los 100 años renuevan la memoria de un hombre de grande fe, que buscó a Dios, al estilo xaveriano: “ver a Dios”, “buscar a Dios” y “amar a Dios en todo” y lo vivió en toda circunstancia. Consciente de su miseria, creyó que Dios obra prodigios en los pequeños que en Él confían. Es esta mirada contemplativa que lo lleva a un acto de Consagración a la Omnipotencia Misericordiosa de Dios, corazón de nuestra espiritualidad misionera. “Sacerdote de Dios”, misionero apasionado, Fundador y Padre, las Misioneras de María Xaverianas lo recordamos con amor y gratitud.
El otro evento fue la bendición del Centro de Formación Humana y Animación Misionera, anexo a nuestra casa. La Eucaristía fue presidida por el P. Javier Peguero, Superior Regional de México de los Misioneros Xaverianos. La celebración eucarística ilumina y orienta la finalidad de este lugar que quiere ofrecer, además del espacio, nuestro servicio y dedicación para la extensión del Reino de Dios. Siendo un ambiente abierto a grupos como servicio, lo consideramos también como fuente de ingreso para nuestro sustento.
Hemos iniciado el Centro con las manos vacías y un total abandono a la Providencia de Dios. Aun faltando algunos detalles, damos gracias a Dios por la generosa colaboración material y espiritual de tantas personas que nos conocen y aprecian nuestro trabajo. Compartimos con todos, las muchas necesidades de la evangelización tan urgente.
Creemos que Dios y María, Reina de la Misión, seguirán bendiciendo esta Obra para que el Reino de Dios llegue hasta los extremos confines de la tierra.
Con inmensa gratitud a Dios y a todos Ustedes.


