Skip to main content
P. Guillermo Jiménez

Diálogo con/en la comunidad

Se necesita hacer la distinción entre diálogo con la comunidad y diálogo en la comunidad, ya que en la Biblia el interlocutor de la comunidad del pueblo elegido es Dios o un mensajero suyo, llámese Moisés, alguno de los jueces, un rey, un profeta o un ángel; así se puede hablar de diálogo con la comunidad, porque quien dialoga con la comunidad es un individuo externo a ella, aunque existan personas que pueden admirarla, Cierto que esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente (Dt 4,6) o hacerle la guerra.

En este caso tenemos las órdenes de Dios, sobre todo los mandamientos, con la intención de ayudar al pueblo elegido a vivir en paz, a vivir como nación santa consagrada al Señor, por lo cual en el diálogo con la comunidad se encuentran también juicios de condenación para quien comete el mal a fin de erradicarlo de la comunidad (cfr. Núm 19,7-10).

La Biblia se puede ver como ese diálogo de Dios con la comunidad del pueblo elegido, Dios que se dirige a esta comunidad como si fuera una persona, tanto así que a veces no se puede distinguir si hace referencia a todo el pueblo o a una persona en particular. Veamos como ejemplo lo que el Deuteronomio nos relata sobre «las Diez Palabras»: Guarda los preceptos y los mandamientos que te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que Yahveh tu Dios te da para siempre (Dt 4,40).

¿Por qué necesitamos un intermediario? Según el Deuteronomio, tenemos miedo de escuchar a Dios: Yo estaba entre Yahveh y ustedes para comunicarles la palabra de Yahveh, ya que ustedes tenían miedo del fuego y no subieron a la montaña (Dt 5,5).

¿Es miedo a algo externo o más bien no queremos hacer lo que Dios nos pide, porque no lo vemos como un bien para nosotros, sino más bien como una limitación para hacer lo que deseamos?

Pero también los miembros de la comunidad dialogan entre sí, por eso hablamos de diálogo en la comunidad, y la finalidad de este diálogo es también el bienestar y la santidad de la misma. Igualmente, el diálogo en la comunidad es un tema muy extenso en la Biblia, por lo cual me limito a señalar las indicaciones que Jesús hace a sus discípulos sobre el diálogo que se debe de tener entre sus seguidores, y que nos viene relatado en el capítulo 18 del evangelio de san Mateo.

En la comunidad de Jesús se dialoga tratando de ser los más pequeños, puesto que, si no cambian y se hacen como los niños, no entraran en el Reino de los Cielos (Mt 18,3). Es un diálogo con la actitud de perdonar hasta setenta veces siete (cfr. Mt 18,22) y no se desprestigia al otro hablando a sus espaldas, sino que se le ayuda a dejar el mal (cfr. Mt 18,15-17).