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Extremo, viene del latín extremus, que significa: grado máximo de cualquier cosa, muy intenso, al límite, supremo…

Tal parece que la X está de moda. Se practican los deportes extremos, se juega con la X Box, vemos las películas de los X Men, algunos pertenecen a la generación X… Tengo la impresión que, hoy por hoy, los jóvenes buscan algo más que no sea X. No se conforman con el ABC, es decir, lo cotidiano y rutinario, lo normal. Hay un deseo de experimentar intensamente aventuras extraordinarias, de llegar al límite de experiencias extremas.

Sin embargo, no ha habido nadie mejor, ni más atrevido en la historia de la humanidad que Jesús. Jesucristo vivió una vida extraordinaria, al punto de llevar a cabo su misión de mostrar el amor del Padre por la humanidad al límite y amó al prójimo hasta el extremo de dar la vida, muriendo en una cruz.

Xaverianos también se escribe con X. La misión que nos ha sido confiada es la de llevar al mundo entero la buena noticia de salvación que nos trajo Jesucristo. No es una misión fácil, muy al contrario, exige de cada misionero una entrega total al servicio del Reino. Es una misión extremadamente grande y maravillosa, sin embargo, los misioneros son pocos.

Y tú, ¿estás dispuesto a ser extremo? ¿Te atreverías a ser Xaveriano?