- ¿Te podrías presentar brevemente?
Hola, mi nombre es Paulino Ramírez Cardoza, soy originario de Ciudad Juárez, Chih. He estudiado y trabajado en Camerún durante 12 años. Actualmente me encuentro en Murcia, España.
- ¿Podrías contarnos cómo nació tu vocación?
A los 14 años sentí la primera llamada a la misión, pero durante mucho tiempo me negué a consagrar mi vida a Dios por diferentes razones. Era un joven como todos, bailaba, jugaba, asistía a misa y participaba en los grupos de mi parroquia. No fue hasta los 23 años que comencé a tomar en cuenta la llamada del Señor, cuando estudiaba la carrera de Administración de Empresas y trabajaba en una cadena de montaje en mi ciudad natal. Dejando mi historia (trabajo, mis estudios, mi barrio y mis comodidades) y convencido de la llamada de Dios a los 26 años entré en la congregación de los Misioneros Xaverianos para comenzar esta aventura.
- ¿Dónde has realizado tu misión?
Mi primera destinación fue la parroquia de Jesús le Bon Pasteur en Douala, Camerún, donde estuve trabajando durante casi siete años. En este tiempo conviví y compartí mi fe con aquella maravillosa comunidad cristiana que se encuentra en la periferia de la ciudad, llamada Boko Plateau. Camerún para mí fue una gracia de
Dios que me ha permitido ver su presencia en cada una de las actividades que realicé y que me ha preparado para la nueva misión en España donde me encuentro desde hace tres años.
- ¿A qué te dedicas en tu misión?
Nunca pensé ir a España y mucho menos como misionero. Mi trabajo aquí es la animación misionera y vocacional. Aunque tengo que decir que no es fácil, pues encontramos muchas dificultades que no facilitan el trabajo misionero. Creo que es más difícil hacer misión aquí que en África.
- ¿Cuáles son las principales dificultades que encuentras?
Hoy en día España vive una indiferencia religiosa. Nos encontramos con comunidades que día a día van envejeciendo y a los jóvenes difícilmente se les pueden ver por las parroquias. La modernidad ha llevado a tenerlo todo, pero también ha creado un vacío, un sinsentido en sus vidas. A causa de la crisis económica, mucho de ellos, han emigrado de los pueblos a las grandes ciudades, e incluso a otras naciones europeas en busca de trabajo. Otro de los fenómenos que vivimos en España es la inmigración, ya que es un país de paso para muchos africanos, que dejan su tierra para ir en busca de una mejor vida.
Por otro lado, se añaden los problemas de una sociedad multicultural y multireligiosa creada por este movimiento social de la inmigración. Hoy en día en esta tierra se puede hablar de culturas. Sin embargo, aun cuando la cultura española está muy enraizada en sus tradiciones, vemos como poco a poco el laicismo toma parte de la vida de los habitantes de estas tierras.
- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de las personas con las que convives?
La gran valentía de los cristianos que a pesar de las dificultades que hay para vivir la fe, hay mucha esperanza. España está llena de signos de la presencia de Dios: solidaridad, fraternidad, alegría, etc.… La Iglesia española busca resituarse dentro de un laicismo que parece querer acabar con todo aquello que dé lugar a Dios, es una iglesia que lucha, que purifica su fe. No tenemos la masa de cristianos, pero si cristianos comprometidos, resistiendo por mantenerse y vivir la fe de un Cristo resucitado en medio de nosotros.
- ¿Cómo se vive la Semana Santa?
En algunas regiones más que en otras, se celebra con la salida a la calle de procesiones organizadas por hermandades o cofradías. Empiezan el Lunes Santo y terminan el Domingo de Resurrección. La procesión hasta el Sábado Santo recibe el nombre de estación de penitencia, mientras las procesiones del Domingo de Resurrección son procesiones de gloria. Un cortejo de personas lleva sobre andas, imágenes de los diferentes momentos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús. A estas andas se les llama pasos, y algunas de las imágenes que llevan son de gran valor artístico. Los hermanos de las cofradías que participan en el cortejo lo suelen hacer vestidos con túnicas y gorros cónicos forrados con una tela que les sirve de antifaz.
Estos hermanos suelen conocerse como nazarenos o penitentes. Cada cofradía está asociada a una iglesia en concreto desde donde sale la procesión con su respectivo paso.
- ¿Cómo viviste la Semana Santa?
He vivido la Pascua con un grupo de jóvenes, acompañando a los cristianos de un pueblo llamado Singla cerca de Caravaca de la Cruz. Los pueblos de esta región tienen la visita del padre dos veces por mes a causa de la falta de sacerdotes.
Esta experiencia me ha hecho ver la necesidad de nuestra presencia misionera también en países de tradición cristiana que poco a poco se descristianizan. Fue una experiencia muy enriquecedora, por las mañanas compartíamos entre nosotros el sentido del día y por las tardes compartíamos nuestra fe con la gente del Pueblo.
- ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?
Mi invitación especial, es que no tengan miedo a comprometerse, dar la vida a la misión. El mundo los necesita, la misión los necesita, pero sobre todo Dios nuestro Padre los necesita. Que no tengas miedo a ser los pies de Jesús, las manos de Jesús, sus ojos, sus oídos y su boca, para que el mundo conozca la grandeza de la misericordia de Dios. Que no nos dejemos robar la alegría de compartir lo más grande que hemos recibo, nuestra Fe.
- ¿Alguna frase memorable?
Seamos testigos del amor de Dios, y salgamos llenos de alegría a anunciar la misericordia de Dios.



