1.- ¿Te podrías presentar brevemente?
Hola que tal, me llamo Juan José Ciriaco Toribio y soy originario de un pueblo que se encuentra en el Estado de México que lleva por nombre Santa Ana Jilotzingo, y no es por nada, pero mi pueblo tiene una hermosa vista donde se puede apreciar la bella ciudad de Toluca. Además, que hermoso es levantarse a la puesta del sol y poder apreciar ese hermoso Nevado de Toluca. Yo provengo de una familia pequeña, mamá Abelina y papá Juan que ya descansa en paz, una hermana mayor y mi hermano menor, por lo tanto, yo soy el segundo de tres hermanos.
2.- ¿Podrías contarnos como nació tu vocación?
El llamado llega a una edad un poco madura cuando tenía 18 años. Yo me dedicaba al comercio, y para ser sincero, mi vida cada vez se iba distanciando de mi familia y de Dios. Sin embargo, llegó un momento donde me plantee las preguntas existenciales: ¿Quién soy?, ¿A dónde voy? Estas preguntas me llevaron a buscar opciones de vida y lo primero que hice fue integrarme a un grupo de jóvenes donde viví retiros y experiencias de apostolado, esto me fue llevando a una experiencia de conversión donde poco a poco iba creciendo una espinita en mi interior. Esta fue creciendo cada vez más que no pude resistirme hasta que en la mente repetí quiero ser sacerdote, y entonces inicié un camino de búsqueda hasta que encontré al padre Felipe Rebollo en un CONAJUM, le conté mi inquietud y me invitó a realizar un proceso con los Misioneros Xaverianos, donde posteriormente ingresé.
3.- ¿Qué es lo que te ha motivado para aceptar ser ordenado sacerdote?
Creo que la motivación más grande para ser ordenado sacerdote ha sido el servicio, ya que, a través del ministerio del presbiterado, voy a guiar y acompañar al pueblo de Dios y hacer presente el Reino de Dios en medio de ellos.
4.- ¿Cómo has vivido tu ordenación sacerdotal?
La verdad ha sido una experiencia única y la he vivido con mucha gratitud, he tenido momentos muy emotivos donde los nervios se mezcla con la alegría, incluso ha habido lágrimas, pero fueron de tanta emoción. No cabe duda que el Señor no podía ser más bueno con nosotros al regalar tanta gracia a mi pueblo, a mí y a la familia xaveriana.
5.- ¿A qué misión has sido destinado?
He pedido ir al Bangladesh y gracias a Dios se me ha concedido
6.- ¿Qué esperas de la misión?
La misión del Bangladesh es una misión donde hay mucha necesidad de hacer presente el Reino de Dios, por eso espero mucho trabajo. Además, espero compartir mi experiencia de Dios y enriquecerme de ellos. Sé que la misión de Bangladesh no es fácil, pero confío en Aquel que me ha enviado, y que me invitó a seguirlo.
7.- ¿Alguna experiencia significativa que te haya marcado en tu vida?
Recuerdo cuando inicié mi proceso de conversión con un grupo de jóvenes, nos fuimos a cantar y a predicar en los mercados, camiones y en el metro de la ciudad de México, estas fueron aventuras muy hermosas.
8.- ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?
Que existen otras opciones de vida, que no se cansen de buscar, no conformarse con cosas pasajeras, sino apostarle a construir un mundo donde haya amor, respeto y paz.
9.- ¿Qué sugerirías a un joven que siente que el Señor lo está llamado?
Que no tenga miedo de responderle al Señor, y que no importa el pasado ni la edad, lo que importa es escuchar la voz que resuena en el corazón, ven y sígueme, es hacerle caso a la espinita.
10.- ¿Alguna frase memorable?
La vida es un don y por tanto una oración



