El padre Tobías Corna nace en Brignano D´Adda, Bergamo, el 29 de julio de 1948. Crece en medio de una familia sencilla y rica en principios humanos y cristianos. En su pueblo natal Treviglio realizó sus estudios básicos alcanzando el grado de técnico en mecánica. Ingresa en la familia xaveriana en junio de 1964 en Cremona. A lo largo de su formación reveló un temperamento psicofísico rico y grande. Generalmente controlado, sostenido por una buena carga de fe, esperanza y caridad. La pasión por Cristo llegó a ser pasión por los necesitados.
Después de la ordenación sacerdotal realizada el 28 de septiembre de 1975 fue destinado a México. Transcurre los primeros seis años como formador y promotor vocacional en San Juan del Río, Qro. Como formador solía educar a los seminaristas con su ejemplo y su entrega generosa. Era un apasionado por las cosas prácticas como el deporte, el trabajo y el apostolado entre los necesitados. En cuanto a la promoción vocacional solía visitar sistemáticamente las escuelas para promover la vida misionera entre los adolescentes y jóvenes. Su presencia alegre y convencida fue un medio por el cual más de alguno decidió dejar todo y seguir al Señor como xaveriano. Sus tiempos personales los dedicaba al ministerio y cuidado de los necesitados.
Él mismo narra uno de sus momentos espirituales más fuertes: Acabo de celebrar la Misa de don Cayetano quien tenía noventa años. Ha muerto sobre un petate, no tenía más que lo que llevaba puesto. He experimentado algo muy fuerte recordando el Evangelio: “Me lo han hecho a mí”. Después de seis años de servicio en San Juan del Río es enviado a Guadalajara. En esta comunidad nuevamente será animador misionero, encargado de la pastoral y vicerrector de 1982 a 1988. Su entrega tanto en la formación como en el apostolado todavía fue más intensa. Apasionadamente buscaba que la formación de los seminaristas integrara la oración, el estudio, el trabajo y la caridad entre los necesitados. En una carta escribe: Hemos logrado que unas personas que poseen bastantes medios económicos ayuden con ropa a la gente pobre de la periferia. Su presencia en México concluye en Arandas como rector de 1988 a 1991, dejando una huella indeleble tanto en la gente como entre los seminaristas xaverianos de ese tiempo.
Después de un arduo trabajo en México es destinado a París para estudiar francés. Junto al estudio se dedicó a las actividades caritativas, colaborando con la asociación A los Cuatro Vientos, en favor de los pobres. Al llegar al Congo es destinado a la misión de Kampene, en donde encuentra serias dificultades con la lengua nativa, lo que le produce una fuerte crisis. Por esta razón va un corto tiempo a Italia para regresar nuevamente a Bukabu. Durante este tiempo sobrevinieron serias dificultades para el país, por un lado, la guerra entre etnias, causó estragos deshumanos. Posteriormente la Malaria arrasa con la vida de millares de personas. El padre Tobías realiza una importante labor en favor de los heridos de la guerra y de los enfermos de esta terrible enfermedad.
El 21 de junio de 1997 la Dirección General lo destina a Italia debido al desgaste físico. Durante su estancia en su patria, fue capaz de entrar en tantos corazones y tantos lugares donde el sufrimiento se hacía presente ahí portaba el perfume de la caridad práctica y la palabra reconfortante. Su regreso a Italia no fue nada fácil, siempre mantuvo el deseo de regresar a la misión. Sin embargo, el 31 de diciembre durante un paseo en la montaña cae y pierde la vida.



