Skip to main content

1.- ¿Te podrías presentar brevemente?

Hola, me llamo Iñaki (Ignacio) Larrea Múgica, soy de un pueblo del norte de España que corresponde a la región del país vasco. Somos cuatro hermanos, un hermano falleció, así como mi papá. Mi mamá todavía vive con ochenta y nueve años. Estudié la secundaria en mi pueblo, siempre mi vida ha estado unida a la parroquia, ya que mis papás formaban parte de los grupos de la parroquia, hacíamos actividades de tiempo libre, salidas sobre todo a las montañas y a los pueblos que componen el país vasco, y unido a esto no faltaba la formación cristiana, celebraciones, convivencias, etcétera.

2.- ¿Podrías contarnos cómo nació tu vocación?

Cuando tenía catorce años, pasó por mi pueblo un misionero xaveriano, que nos contó su experiencia vocacional, y a mí me impactó, nos invitó a una convivencia misionera, en el seminario que los Misioneros Xaverianos tenían en Garnica y comencé con ellos el camino de formación, primero acabando la preparatoria, y a continuación pasando por las diferentes etapas de la formación: teología, noviciado, experiencia pastoral en Colombia, últimos años de teología y la ordenación sacerdotal que fue el 14 de mayo del 1983. Pero en este proceso lo creo que me ayudó a descubrir mi vocación misionera fue la fe y el compromiso de mis padres, la comunidad parroquial y sobre todo el testimonio de los sacerdotes de mi pueblo y el encontrarme con una comunidad misionera, que quiere abrazar al mundo y realizar el sueño de san Guido María Conforti de construir un mundo de hermanos.

3.- ¿En qué misión trabajas y por qué elegiste ese lugar?

Trabajo en Colombia, desde hace quince años, en dos etapas: desde 1983 al 2000. Y luego regresé a España a trabajar en la animación misionera, y desde el 2007 hasta la actualidad. Por qué elegí Colombia, porque siempre me había llamado la atención la situación de América Latina, su compromiso con los pobres, una Iglesia cercana a la realidad que vive el pueblo, eran años de testimonio de mártires, como monseñor Romero, Por otra parte al contarnos los misioneros la realidad de Colombia, y al hacer la experiencia misionera en Colombia antes de la ordenación me dejé cautivar por este maravilloso país y su gente.

4.- ¿A qué te dedicas en tu misión?

Actualmente, desde hace seis años soy el párroco de la parroquia de San Francisco Xavier, que junto con otros tres compañeros llevamos adelante la parroquia en las diferentes áreas de evangelización: catequesis, celebraciones, Caritas, enfermos, lectores, ministros de acogida, canto, grupo de monaguillos, fraternidad de san Guido María Conforti, etcétera. También soy capellán del colegio San Francisco Xavier donde acompaño espiritualmente a los niños y celebro la Eucaristía.

5.- ¿Cuáles son las principales dificultades que encuentras?

Estamos desarrollando nuestra misión en un sector de Cali, que se llama el distrito de Aguablanca. Los problemas con los que nos encontramos diariamente, son precisamente la situación de violencia, que afecta a todos los sectores y edades, Desde un punto de vista religioso, el sincretismo que existe en muchas personas. Acuden a brujos, espiritistas, sectas y van perdiendo la dimensión de la fe en Jesucristo y su pertenencia a la comunidad.

6.- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de las personas con las que convives?

El sentido de la alegría, la dimensión de luchar para conseguir aquello que quieren, la búsqueda de Dios, y su capacidad de hospitalidad al que viene de otro lugar.

7.- ¿Alguna experiencia significativa que  te haya marcado?

Para mí, cada día es una experiencia de vida y de fe que voy descubriendo y me va marcando en la vida. Dos hechos me han marcado en estos años, el acompañamiento a dos hermanas gemelas una de las cuales tenía leucemia, necesitaba un trasplante de médula, la hermana se la donó y se salvó y la fe de la mamá. El otro hecho fue acompañar a un joven asesinado a causa de la violencia y la marcha que realizamos a un mes de su asesinato en el lugar donde lo mataron, acompañados por sus padres y por las víctimas de la violencia. Son experiencias duras pero llenas de esperanza.

8.- ¿Piensas que tener los votos religiosos te ha ayudado en tu misión?

Los votos son el compromiso que uno tiene con Dios y con su comunidad. Son una manera de vivir esa relación entre Dios y la comunidad como un estilo de vida lo más parecido a Jesús en la vida religiosa, puede hacer más visible el por qué estamos aquí.

9.- ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?

Que arriesguen su vida, por aquello que tiene valor, dándose a los demás se encuentra la verdadera felicidad.

 

10.- ¿Alguna frase memorable?

¿De qué te sirve ganar el mundo entero si pierdes la vida?