Estimados lectores de Misioneros Xaverianos, el Jubileo de la Misericordia arrancó el 8 de diciembre, Fiesta de la Inmaculada; este acontecimiento es una invitación apremiante para que cada uno de nosotros se convierta en misionero de la misericordia.
Las listas de las obras de misericordia aunque son dos, no agotan todos los gestos de solidaridad fraterna. Cuando el corazón ama, imagina, crea, inventa, contextualiza nuevas expresiones de compasión, ternura y misericordia.
La obra de misericordia que encontramos en nuestro calendario en el mes de febrero es: dar de beber al sediento. Tres son los elementos que estructuran esta obra de misericordia: dar, beber y sed.
Dar
Implica antes que todo, salir de uno mismo, pensar en el otro, ponerse en su lugar, sentir con el pellejo del otro, hacer la experiencia del necesitado y no la de bienhechor, patrón, de uno que es autosuficiente. Dar es diferente a darse, claro que todo puede empezar con gestos muy simples que parece que no comprometen, y sin embargo, despiertan el corazón para una donación cada vez mayor.
Lo que guardes para ti, ya lo perdiste. Lo que des será tuyo para siempre.
La felicidad depende de lo que puedas dar, no de lo que puedas obtener.
Gandhi
Agua
El agua es vida, sin ella se muere. Sin embargo, parece que este tesoro se desperdicia con la mano en la cintura; no falta quien con arrogancia dice, yo la pago, por esto piensa que puede hacer uso como le plazca; solo que los bienes no son personales sino comunes. Si pensáramos en las generaciones de mañana, tendríamos que pensar: ¿qué le dejamos? Una herencia o una hipoteca que hay que pagar.
Un arroyuelo se había extraviado entre hierbas y helechos; un viajero cavó un pozo que sirviera a los hombres fatigados. Lo amuralló, y en el borde con cuidado colgó una cubeta. No pensó en el acto realizado, solo en calmar la sed de los viajeros. Pasó de nuevo, y supo que la fuente en verano nunca se agotaba, mil lenguas secas había refrescado, y salvado una vida.
Charles MacKay
Sed
La sed, tiene varios rostros y connotaciones, efectivamente hay sedientos de ternura, calor de hogar, de libertad, justicia, paz, respeto, comunión fraterna, solidaridad… Hay mucha sed en nuestra humanidad que hay que saciar, nadie puede darse el lujo de evadirse, huir sería dinamizar el efecto dominó que aumenta el abanico de la sed.
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma, te busca a Ti, Dios mío (Sal 41, 3).
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Mt 5, 6).
Tú estás llamado a ser misionero de la misericordia
en un mundo que padece la sed.



