Skip to main content

Conforme pasaba el tiempo, el número de seminaristas iba creciendo por lo que se vio la necesidad de tener un centro educativo propio.

En la ciudad existía un colegio llamado “Centro Unión” que había iniciado el 4 de febrero de 1944 cuando el obispo de Querétaro, don Marciano Tinajero y Estrada, le encomiendo al profesor Maurilio Morelos, docente del “Centro Educativo” trasladarse a la ciudad de San Juan del Río y abrir un colegio nuevo, como una manera de promover y convocar a la unidad de la sociedad sanjuanense.

Bajo el lema: “Moralidad, Estudio y Disciplina” promovía entre sus alumnos una educación integral, incluyendo la formación religiosa; materia que él mismo impartía dos veces a la semana.

El Profesor Maurilio tenía la inquietud de ampliar el Colegio Centro Unión; pero las dificultades económicas le impedían enfrentar el gasto necesario para realizarlo. Por otro lado, los Xaverianos, necesitaban un colegio donde enviar a sus seminaristas para que recibieran una buena educación intelectual.

Fue así, como los xaverianos con el consentimiento del Padre Provincial, padre Pablo Zurlo, propusieron al Profesor Maurilio Morelos y al Patronato del Centro Unión realizar el nuevo colegio que contara con primaria, secundaria y preparatoria; asumiendo ellos la totalidad de los gastos. Una vez que el Profesor Maurilio consultó la propuesta con sus colaboradores y al no encontrar obstáculo, aceptó con gusto y confianza el proyecto; consciente también de haber hecho una obra grata a Dios, al procurar la formación de los Seminaristas Xaverianos.

La dirección y administración de la Primaria quedaron a cargo del Profesor Maurilio y el Seminario Xaveriano proveía la dirección y administración para la Secundaria y Preparatoria. El nombre del colegio fue el mismo para los tres niveles: "Colegio Centro Unión"; así se perpetuaría la obra del maestro Maurilio Morelos, prestigiado bienhechor de la enseñanza en San Juan del Río, Qro.

En memoria del Profesor Maurilio nuestra mayor gratitud, en nombre de todas las generaciones, que por medio de este Colegio han forjado su formación para la vida laboral y familiar con valores humanos y cristianos; así como de todos aquellos jóvenes, que hoy entregan su vida en la misión en diferentes partes del mundo como Misioneros Xaverianos, llevando el mensaje del Evangelio a quienes lo necesitan.