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P. Juan ´Juárez

Aprender a relacionarnos es una prioridad

1.- ¿Te podrías presentar brevemente?

Mi nombre es Víctor Nicolás Martínez Jurado, soy el quinto de ocho hijos, originario de Moroleón, Gto. Ingresé con los Misioneros Xaverianos en San Juan del Río, al terminar la primaria; recibí la ordenación sacerdotal en diciembre de 1988. Mi ministerio sacerdotal lo comencé en Arandas, de ahí salí al extranjero a misiones, después de mi regreso he estado algunos años en Guadalajara, Arandas y actualmente en Acoyotla.

2.- ¿Podrías contarnos cómo nació tu vocación?

El ambiente que viví en mi familia cuando niño era muy religioso, rosario diariamente, nunca perder la misa dominical, los valores humanos y religiosos eran una exigencia importante en el vivir cotidiano. Un día mientras cursaba sexto de primaria nos visitó un sacerdote xaveriano que nos habló de las misiones, del seminario y tomó nota de aquellos que nos vio con interés. Posteriormente visitó mi familia y me invitó al preseminario y viendo mis aptitudes y mi inquietud comenzó la aventura vocacional la cual fue madurando de manera normal y serena.

3.- ¿Dónde te encuentras trabajando actualmente?

Llevo cuatro años de haber recibido el encargo de coordinar la parroquia de Acoyotla, la cual se encuentra en la sierra de la Huasteca, diócesis de Huejutla en el estado de Hidalgo. Esta es una zona mayoritariamente indígena-náhuatl. El pasado 18 de octubre, la parroquia cumplió treinta años de existencia y de estar bajo la responsabilidad de los Xaverianos.

4.- Celebrar el 30 aniversario de la parroquia, ¿qué significa para ti?

Sobre todo, es un acontecimiento y una oportunidad para avivar con todos los feligreses, la conciencia de ser Pueblo de Dios, que, como comunidad de fe, estamos llamados a la unidad para caminar y crecer juntos como Iglesia, siguiendo líneas y directrices pastorales comunes. Además, tenemos la obligación de ayudarnos a madurar en el seguimiento de Cristo, para que así, podamos un día participar de la plena comunión con Dios en la eternidad.

5.- ¿Cuáles piensas que han sido los logros alcanzados durante estos años?

Durante estos años de presencia xaveriana en la parroquia, si consideramos como era al principio y como es hoy, son muchos los cambios que se han dado. Cuando el padre José Rosti y los estudiantes Ricardo Pescador, Eugenio Juárez y Margarito Escobar recibieron la parroquia no había carretera, solo caminos de herradura, no había electricidad, ni televisión; esto nos habla de la precariedad, abandono y marginación en la que vivían estas comunidades. Ahora ya hay carreteras, luz eléctrica y televisión, todo esto gracias a la participación de las autoridades tanto civiles como eclesiásticas, y al movimiento de conciencia y el desarrollo que se ha dado y que ha propiciado una mayor comunicación humana y religiosa. Se sigue trabajando para que la gente tanto en el ámbito individual como en lo comunitario, aspire a vivir una vida más humana y cristiana. Sigue habiendo muchos retos por superar ya que la situación de los pueblos es compleja, pero, un punto fuerte y positivo es que la parroquia está ahí para mantener siempre viva la fe y la esperanza, y darle su lugar a Dios en cada acontecimiento de la vida.

6.- ¿Alguna experiencia que te haya marcado de las personas con las que convives?

En uno de aquellos primeros días cuando llegué a la parroquia, una señora mayor se me acercó para saludarme, y mientras me abrazaba me dijo: “¡Qué bueno padre que viniste, porque otros ya se fueron!”. Hay muchas pequeñas cosas que han venido marcando mi ser, hay muchas personas que a pesar de ser muy pobres cuando me invitan a sus casas a comer, me dan de lo poco que tienen con generosidad y cariño. Sobre todo, me recuerdo de un matrimonio de gente mayor sencilla y con mucha fe en Dios, la esposa tiene ya varios años que sufrió una parálisis que la hace estar en silla de ruedas; me sorprende el cuidado que el esposo tiene de ella, él cocina y la atiende en todo, viven solos, ya que algunos de sus hijos están casados, y los otros viven fuera.

7.- ¿Cuáles son los retos de la parroquia para el futuro?

El primero es la gente joven, pues si no se les presenta de manera clara el Evangelio, pueden quedarse con una fe tan débil que cualquier ideología los puede confundir y los lleve a abandonar la Iglesia católica, ya que en estos ambientes hay una presión constante de las sectas evangélicas. Un reto que considero importante, es lograr que la gente esté realmente convencida de su fe católica. Otros retos son lograr que más personas decidan comprometerse a vivir el proyecto conyugal con el sacramento del matrimonio, que los adolescentes y jóvenes no se junten a tan temprana edad, y que las personas se sientan acompañadas por la Iglesia en cada uno de los momentos de su vida.

8.- ¿Piensas que tener los votos religiosos te ha ayudado en tu misión?

Considero que la vida consagrada a través de los votos religiosos, me ha ayudado a tener un espíritu más apostólico y me ha permitido tomar decisiones más serenas en lo referente a la vida de fe y misionera; aunque no los he vivido a la perfección, me han permitido actuar con más libertad en mis quehaceres pastorales y en mi manera de actuar ante muchas situaciones.

9.- ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?

Que hay que prepararse lo mejor posible para que puedan ser adultos estables y serenos; hay que aprovechar todas las oportunidades para aprender todo aquello que nos podría ser útil para vivir bien; no hay que dejar que Dios se quede en el olvido y lejos de sus sueños. Ser felices hoy y para siempre, no comprometer la felicidad con una imprudencia o negligencia, luchar por ser sabios.

10.- ¿Alguna frase memorable?

“Ceder aquello, para ganar una bondad o bendición duradera”. “Somos seres de relación, y aprender a relacionarnos es una prioridad”.