El pasado 23 de agosto, en la parroquia del Espíritu Santo de Arandas, Jal., fue ordenado sacerdote Carlos Reynoso Tostado, por Mons. Felipe Salazar, obispo de San Juan de los Lagos. El nuevo sacerdote es originario de Jalostotitlán, Jal. Al final de la celebración se dio a conocer que el P. Carlos ha sido destinado Japón. ¡Muchas felicidades!
1 ¿Te podrías presentar brevemente?
Me llamo Carlos Eduardo Reynoso Tostado, nací en la ciudad de Jalostotitlán, Jal, el 7 de febrero de 1979. Soy el primero de 5 hijos, mis papás son: Carlos Reynoso y Lola Tostado.
2 ¿Podrías contarnos cómo nació tu vocación?
Mi vocación nació, por así decir, cuando estudiaba la primaria en el Colegio en donde dos veces al año se realizaba la semana por las misiones. Durante esta semana se hacían varias actividades de animación misionaria y vocacional. Pero sobre todo con la lectura de experiencias de misión a través de revistas misioneras.
3 ¿Cómo has vivido tu ordenación sacerdotal?
Con muchísima alegría y un poco de nerviosismo, porque recibir este don tan grande que el Señor me regala es algo difícil de olvidar. Por otra parte, me siento responsable de cuidar este don a través del servicio y la oración.
4 ¿Qué fue lo que te motivó a dar este paso definitivo?
Lo que siempre me ha motivado y me motiva, es la experiencia del Señor en mi vida, sobretodo la experiencia de misericordia y ternura de parte de nuestro Padre Dios, que lo descubro siempre a través de su Palabra, pero también en mi historia y la historia de los demás, es decir en los otros. Todo esto mi impulsa a poder comunicarlo a los demás, sobre todo a aquellos que todavía no lo conocen.
5 ¿A qué lugar vas ir de misión? ¿Tú elegiste ese lugar?
Voy a ir de misión a Japón, aunque no era una de las primeras opciones que di a mi superior cuando me preguntó a qué lugar de misión quería ir. Pero de todos modos estoy feliz por esta experiencia que me espera.
6 ¿Cuáles crees que serán las dificultades que encontrarás ahí?
Pienso que la primera dificultad será el idioma, pero creo que será muy importante la actitud con la que enfrentaré las diferentes dificultades. Pues, aunque el idioma será el problema inmediato que tendré que enfrentar, me imagino que existirán otros muchos que requerirán una verdadera disposición y escucha.
7 ¿Alguna experiencia significativa que te ha marcado tu vida?
Son tantas, pero creo que una de las más inmediatas, es mi propia ordenación y cantamisa, no solo el evento en sí, sino en ver como el Señor se hacía presente a través de personas concretas que siempre estuvieron acompañándome en todo momento y que me sostenían tanto con sus oraciones como con su servicio. Creo que esta sea la cosa más significativa, porque habla de la infinita misericordia del Padre que jamás abandona, sino al contrario siempre está presente. Esta convicción que se trasforma en experiencia es algo que me ha marcado.
8 ¿Piensas que tener los votos te ayuda a ser misionero?
Por supuesto que sí. Muchas veces se piensa que los votos son un estorbo para la misión, pero creo que estos planteamientos surgen, cuando se tiene una visión de misión muy protagonista e individualista, es decir, una misión heroica. En cambio, si se piensa la misión a partir de la consagración religiosa, surge una misión frágil humilde, de dependencia, de abandono, de testimonio comunitario, en pocas palabras, en una misión que nace de la experiencia de morir a uno mismo para donarse a los demás. Creo que, para poder renovar la misión desde una perspectiva nueva, es necesario reposicionarse desde la fragilidad, el diálogo, la misericordia y la cercanía, sobre todo para aquellas situaciones particulares de periferia.
9 ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?
En el Evangelio Jesús dice al ciego “Effetá”, que quiere decir “ábrete”, no solo para que los ojos se curaran, sino para el ciego se abriera al Señor. Yo añadiría que ese “Effetá” no solo significa “ábrete” sino también “atrévete”, ten el coraje de “abrirte” al Señor. Pues cuando uno ha tenido experiencia de Él, es muy difícil callar, y no experimentar la misión como una necesidad. Esta es una condición fundamental para experimentar la belleza de la misión. Es decir, paz, misericordia y redención de parte de Dios.
10 ¿Alguna frase significativa?
Para mí las frases más significativas y que me sostienen siempre en mi vida, son: “Aunque las montañas cambien de lugar y los cerros se vengan abajo, mi amor por ti no cambiará ni se vendrá abajo mi alianza de paz.» Lo dice el Señor, que se compadece de ti.” (Is 54,10) , “Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo habrías hecho.” (Sab 11, 24)



