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Cada segundo domingo de noviembre se realiza en Guadalajara la tradicional Kermesse Xaveriana, en la casa de filosofía (Av. Juan Palomar y Arias 694, Prados Providencia). Esta tradición comenzó hace cuarenta años, con un pequeño grupo de jóvenes y sus familias. Este año la cita será el 8 de noviembre a la una de la tarde, comenzando con la Misa.

Objetivos y logros

El día de la kermesse, aparte de ser un día de convivencia familiar, de compartir los alimentos y de diversión, al mismo tiempo se apoya a las misiones xaverianas, se ayuda a la formación de nuevos misioneros para que puedan hacer realidad el anhelo de nuestro fundador, san Guido María Conforti que deseaba “hacer del mundo una sola familia”.

La comunidad xaveriana de Guadalajara, incluidos los laicos, son un regalo de nuestro Padre Dios, no solo por la kermesse sino por todas las actividades que se realizan en el seminario que hacen palpable su generosidad, convencidos de que juntos se pueden hacer grandes cosas.

Comité organizativo

El Comité que organiza la kermesse lo conforma el grupo Amigos Misioneros de Conforti (AMICO) que lo forman diecinueve laicos misioneros y un padre xaveriano. Con seis meses de anticipación se planea la logística del evento. Es un trabajo minucioso, de esfuerzo, compromiso y responsabilidad, es compartir lo que se es y lo que se tiene, es unir voluntades y capacidades para que todo pueda resultar lo mejor posible.

El primer paso a dar es poner un bazar durante el mes de julio, con las cosas que donan las personas que frecuentan la comunidad, para de esta forma con lo recaudado poder hacer frente a los gastos previos a la kermesse.

Otra actividad que se realiza es la Campaña Misionera con las familias de los niños que participan al catecismo, los cuales se dividen en cinco equipos que toman el nombre de cada uno de los continentes, para ver quién a través de diversas iniciativas (recoger latas de aluminio, rifas, venta de comida, alcancías, donativos, etc.) logra reunir más fondos para los gastos de la kermesse, y ese mismo día se premia al que haya obtenido más puntos.

Otra actividad es la rifa de veinticuatro canastas navideñas. Los boletos se tratan de vender antes de la kermesse, de manera que ese mismo día sean entregadas a los ganadores.

 

Para todos los gustos…

Durante la kermesse uno puede encontrar comida para todos los gustos, desde la famosa lasagna elaborada por manos xaverianas, hasta las sabrosas enchiladas y gorditas de comal, postres, pasteles, agua fresca, etc. Son veinticinco los puestos que pueden satisfacer el paladar más exigente. Además, se pueden visitar los veinte lugares de diversión, como los juegos de destreza, la lotería, la tómbola, etc. Por supuesto no podía faltar un foro al aire libre, con trescientos cincuenta lugares, totalmente gratuito, con la participación de varios artistas, bailables, magos, mariachi, malabarismo, etc.

Mil gracias…

            Son muchas las personas que después de haber participado en la kermesse, agradecen por haber pasado un buen momento como familia. Esto es posible gracias a la gran cantidad de personas que colaboran tanto antes como durante la kermesse. Son más de ciento cincuenta personas que se ofrecen como voluntarios para preparar y vender en los puestos. Los seminaristas colocan todo lo necesario y luego recogen. Los padres echan la mano donde se necesita. No podemos olvidar a las personas, que incluso desde hace muchos años, ayudan donando artículos para los premios, alimentos para los puestos de comida o algún donativo para los gastos. A todos ellos, mil gracias.

 

Si deseas ser parte de esta kermesse, ponte en contacto con el P. Ignacio al teléfono (01 33) 3641 6805. Y recuerda que estás cordialmente invitado.