El padre Innocenzo Ambrico nació en Grassano, Matera, Italia el 2 de septiembre de 1902. Su padre era herrero de escasos recursos y contaba con seis hijos. Entró con los Xaverianos el 27 de Agosto de 1916. En 1918 enfermó de gravedad por la gripe española y fue llevado a una habitación del palacio episcopal, su director espiritual propuso que se le administrara la Unción de los Enfermos, y mons. Conforti se negó asegurando que al día siguiente estaría bien y lo bendijo. El doctor pidió al P. Bonardi que preparara el funeral, al día siguiente, los dos quedaron muy sorprendidos por la recuperación de Innocenzo.
Emitió sus primeros votos en manos del propio fundador el 17 de septiembre de 1921. Fue enviado a la casa de Vicenza para cuidar a los muchachos de secundaria y realizar al mismo tiempo su primer año de filosofía. Después, continúo sus estudios de teología en la Casa Madre de Parma de 1922 a 1927. Durante este periodo, fue parte de la banda, del coro, y realizó estudios profesionales de electromecánica y cinematografía. Colaboró como camarógrafo en la producción de una de las primeras películas misioneras “El nido de los aguiluchos”.
Ordenado sacerdote el 24 de Febrero de 1927 fue destinado a China. La partida, sin embargo, tuvo lugar hasta el año siguiente debido a los enfrentamientos militares en la provincia de Henan, entre las tropas nacionalistas de Chiang Kai Shek y las del general Zhang Xueliang. Llegado en China el 14 de Mayo de 1928 permaneció allí durante dieciocho años, hasta el 17 de julio de 1946. Estos años fueron marcados por rebeliones militares, incursiones de bandidos, hambrunas, inundaciones, concentración durante la invasión japonesa y de la Gran Marcha de Mao Ze Dong. El P. Ambrico trabajó casi siempre en la pastoral, primero en Xu Chang, después en Zhen Zhow, Luoyang y Yen Ching. En marzo de 1946 los hermanos de la misión de Luoyan lo eligieron para que los representara en IV Capítulo General, por lo que regresó a Italia. Después del Capítulo, se le encargó de explorar la posibilidad de abrir una casa xaveriana en Bari y fue director espiritual de Grumone en 1947.
El P. Ambrico llegó a México en octubre de 1952 y se instaló en el Instituto Cultural de Occidente (ICO), "viviendo las dificultades, las luchas y los sacrificios para contribuir al éxito académico, cuidando de la educación cristiana de los alumnos y de sus familias". Fue director de la primaria; enseñó catecismo, moral, francés e historia universal; trabajó durante muchos años en la preparación para las primeras comuniones y el sacramento de reconciliación para alumnos y ex alumnos de la ICO.
Innocenzo Ambrico trato de vivir como el fundador, inspirado en la Palabra de Dios, él mismo escribió antes de salir a China: "El amor de Cristo todo lo soporta, todo lo afronta, es superior a todo, nunca falla, porque es fuerte como la muerte, abarca el tiempo y la eternidad”. Muere el 26 de febrero de 1999, en Mazatlán, Sin. Con sus 97 años, era el más anciano de los Xaverianos en ese momento.



