El pasado 30 de marzo, celebramos el 150 aniversario del nacimiento de San Guido. En esta misma fecha los seminaristas de secundaria y preparatoria comenzaron sus ejercicios espirituales. Dentro de las actividades propuestas, se hizo una celebración llamada “un regalo para san Guido”, en la cual se invitaba a escribir una carta a nuestro fundador con motivo de su cumpleaños. Yo creo que en este día san Guido estuvo muy contento porque algunas de las felicitaciones fueron muy significativas como la que se presenta a continuación:
Hola, felicidades por tener 150 años de vida con el Señor. Digo con el Señor, porque desde que naciste, tú eres un hombre que supo decir sí a la llamada de Jesús. Pienso que lo que hiciste es porque sufriste mucho al comienzo, y porque te entregaste sin saber que te esperaba, pero has triunfado. Te doy gracias porque gracias a ti, me he sentido llamado a salir un día de mi patria para llevar la luz del Evangelio a los pueblos que viven en tinieblas, gracias porque sigues intercediendo a Dios por mi vocación misionera, gracias porque en mi respuesta de este llamado he encontrado buenas personas que me aprecian y que siempre han estado cuando los he necesitado, gracias porque has hecho tus sueños realidad. Felicidades por este día, te pido que ruegues al Señor para que yo sea un buen discípulo tuyo, y ayúdame en los momentos de soledad.