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Xaverianos

Ahí donde te planten, crece y da fruto

página 7b1.- ¿Te podrías presentar brevemente?

Soy el P. Enrique Sánchez, nací en Ocotlán Jalisco, y tengo casi 14 años trabajando en Indonesia, el país asiático con el mayor número de musulmanes en el mundo.

 2.- ¿Podrías contarnos como nació tu vocación?

Mi vocación comenzó cuando aún estaba estudiando en la universidad. Después de terminar mis estudios de contaduría pública en el año 1987 ingrese con los Misioneros Xaverianos. Mi familia jugó un papel importante en mi vocación, ya que gracias a su apoyo y oración fui admitido en el postulantado que tenemos los Xaverianos en Salamanca, Gto.

 3.- ¿En qué misión trabajas y porqué elegiste ese lugar?

Como ya dije estoy trabajando en Indonesia que es uno de los países que forma parte del llamado G20, es decir, es uno de los países que está en constante crecimiento económico a nivel mundial. Indonesia es una república y como tal reconoce 6 religiones oficiales que son: el Islam, el Budismo, el Hinduismo, el Confusionismo, el Protestantismo y el Catolicismo. Los católicos en Indonesia somos minoría. Desde hace poco más de un año y medio estoy en la parroquia de san Pedro Claver, en la ciudad de Bukittinggi, con otro xaveriano, el P. Valentín Shukuru que viene del Congo. Bukittinggi está en la isla de Sumatra occidental y su capital es la ciudad de Padang, y que también es sede de la diócesis. Elegí Indonesia porque está en Asia, y a mí siempre me llamó la atención trabajar allá, sobretodo, por los retos de enfrentarse a culturas y religiones tan diversas a la nuestra.

 4.- ¿A qué te dedicas en tu misión?

En Bukittinggi soy párroco de 3 mini parroquias, digo “mini parroquias” porque dos de ellas tienen solo un ranchito, y la otra, solo la parroquia. Las tres parroquias son autosuficientes, es decir, cada una de ellas cuenta con su propio equipo de pastoral básico que este año renovaremos para continuar acompañando y apoyando a la gente en su profundización de la fe y en la construcción de una parroquia más solidaria con otras que tienen menos posibilidades. Y autosuficientes también en cuanto agentes de pastoral se refiere: catequistas, coro, coordinadores de grupos… Aparte de las misas de cada fin de semana tenemos las comunidades de base o grupos bíblicos, que profundizan en la Palabra de Dios o en algunos otros temas que la Diócesis nos pide compartir en comunidad.

 5.- ¿Cuáles son las principales dificultades que encuentras?

Las dificultades que nos toca afrontar son: el no poder construir iglesias, no tener permiso para cantar en algunos lugares, no hacer procesiones o actos de culto fuera de la iglesia, no poder celebrar las fiestas (matrimonios) en cualquier lugar por el hecho de que la gente prepara carnitas y como el cerdo es un animal impuro para los musulmanes, el lugar quedaría impuro.

 6.- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de las personas con las que convives?

Me llama mucho la atención su disponibilidad, sencillez, generosidad y prontitud para hacer las cosas; aunque las personas estén muy ocupadas en sus trabajos cotidianos se dan el tiempo para venir a colaborar en la parroquia y participar en las celebraciones. Además, una de sus costumbres que yo valoro mucho es el trabajo comunitario, costumbre que aquí en México solo se ve en las comunidades indígenas.

 7.- ¿Alguna experiencia significativa que  te haya marcado?

Después de haber estado trabajando por casi once años en la parroquia de Aek Nabara  que fue mi primera destinación en Indonesia, marco mucho mi ánimo y entusiasmo misionero. Yo salí de esa parroquia muy enriquecido, humana, pastoral y espiritualmente. Gracias a esta experiencia y al contacto con la gente y su cultura, me fue fácil integrarme en mi nueva parroquia, sobretodo, porque la gran mayoría de mis feligreses son del grupo étnico de los Batak, es decir, personas con quienes ya había estado trabajado antes. Y la novedad ahora está en que en las tres parroquias que atiendo hay muchos chinos, por cierto, generosos y colaboradores también.

 8.- ¿Piensas que tener los votos religiosos te ha ayudado en tu misión?

Si, el tener los votos religiosos hace más creíble nuestro ministerio y testimonio misionero. Porque mucha gente no entiende como unos extranjeros que han dejado su país, su familia y todo, puedan vivir alegres en un país extranjero sin su propia familia. El formar una familia es lo primordial en Indonesia, y cuando nos ven a los misioneros dando todo por ellos, no alcanzan a entender el porqué de nuestra opción de vida. Así como el ser célibes nos da la fuerza para amar con todo el corazón.

 9.- ¿Qué mensaje darías a los jóvenes?

A los jóvenes les gustan los retos, las aventuras, las hazañas y usar mucho su creatividad. Indonesia es el país perfecto para desarrollar todas estas cualidades que Dios nos ha regalado, y darse cuenta de que todo lo que se ha aprendido a lo largo de la vida te puede ser útil en misión. Por ejemplo, yo nunca pensé de construir una iglesia o de repararla, cosa que hice varias veces, y que ahora en Bukittinggi lo sigo haciendo, aunque con dificultad por la falta de permiso. Aun así, en estos momentos estamos construyendo la gruta de la Virgen María, ya que Bukitttinggi fue designada por el obispo como parroquia de peregrinación. Así que los límites se los pone uno mismo.

 10.- ¿Alguna frase memorable?

Creo que algo que me ha ayudado mucho a crecer, es estar convencido de que “ahí donde te planten, crece y da fruto”. Y si puedes, deja el lugar mejor de cómo lo encontraste o encaminado a seguir creciendo cada vez más. Has lo que te toca hacer y deja a Dios lo que a Él le toca hacer. Somos sólo siervos que hacemos lo que teníamos que hacer.