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Xaverianos

El brazo derecho del fundador

página 10Autor: P. Álvaro Aguado

Giovanni Bonardi, nació en Boston, Massachusetts (EE.UU.), el 11 de Febrero de 1881. Cuando tenía seis años, la  familia regresa. Después de estudiar un año de liceo (preparatoria) en el seminario de Berceto, ingresa con los Xaverianos el 18 de julio de 1898, a tres años de su fundación. Fue ordenado sacerdote en Rávena el 14 de junio de 1903 por Mons. Conforti.

Partió de Génova a China el 18 de enero de 1904 con el primer grupo xaveriano. Después de haber aprendido el idioma, recorrió infatigablemente el territorio que después serían las diócesis de Luoyang y de Chengchow. Interesado en el arte y costumbres chinas escribiría más adelante sobre diferentes aspectos de esta milenaria cultura.

Mons. Conforti le pide regresar a Italia en 1911 para que se haga cargo de la Casa Madre en Parma, donde trabaja con él por veinte años hasta la muerte del fundador. También colaboró con el P. Maná y Mons. Conforti en la aprobación y la consolidación de la Unión Misional del Clero. Dio impulso a la cinematografía Xaveriana con el rodaje de tres películas: "El nido de los águiluchos" (1924), "Llamas" (1929) y "Nuestra África" (1931). Por muchos años fue director de las revistas "La fe y la civilización", "Voces de Ultramar" y "Nuestra Vida". En 1928 acompañó al fundador en la visita canónica a los misioneros en China. Tenía un buen conocimiento en idiomas y se le podía escuchar conversar con agrado en chino, francés, inglés y esperanto.

Fue electo vicario general tras la muerte del Fundador, y participó en los primeros ocho capítulos generales de la Congregación: el primer en 1929 y el octavo en 1966. En los dos procesos para la Causa de Beatificación del Siervo de Dios Mons. Conforti, el P. Bonardi fue el testigo más importante y calificado.

Dentro y fuera de la congregación, era bien conocido y apreciado por la claridad de sus ideas, por la coherencia de sus principios y por su activa dinamicidad, que daban un equilibrio a sus juicios sobre acontecimientos y personas. Moderado en la comida y a bebida, mantenía un régimen metódico, buscando balancear las prácticas de piedad y el trabajo. Sentía de forma profunda su vocación misionera, sacerdotal y religiosa. En febrero de 1974 debido a problemas del sistema respiratorio, muere en la noche del 1 de mayo de 1974.

Apegado fielmente al carisma de nuestro Santo Fundador y con un intenso amor al Instituto Xaveriano para las misiones Extranjeras, Giovanni Bonardi es recordado como un hombre de China trasplantado en Parma. Él daba razón de un profundo conocimiento en la cultura china, hecho poco ordinario, si se tiene en cuenta que a él le tocó adquirir tal conocimiento en el último periodo de la dinastía Qing.