El domingo 8 de septiembre de 2013 en la capilla del seminario de San Juan del Río, Qro. alrededor de la una de la tarde, dio inicio la Eucaristía en la cual se celebraron los votos perpetuos de Gilbert Mbula, Pablo Emmanuel Torres Frías y Felipe García Suárez, quienes estuvieron acompañados por su familia, amigos cercanos y hermanos xaverianos.
Con la profesión perpetua, Pablo, Felipe y Gilbert han hecho expresa su opción de su compromiso de manera definitiva, de por vida, con la congregación y con sus hermanos. La profesión también es el momento de cierre de un periodo de preparación dentro de las casas de formación, con lo que ellos ahora se encuentran dando su servicio ya no como formandos sino como profesos perpetuos y continúan su preparación hacia la ordenación diaconal en el próximo mes de noviembre y el sacerdocio.
La celebración fue presidida por el P. Antonio Flores Osuna, Superior Regional, con la participación de sacerdotes de varias casas de la región de México y demás padres que trabajan en las misiones y se encuentran de vacaciones. Durante la misa se procedió a lo que es propiamente la profesión religiosa donde Pablo, Felipe y Gilbert emitieron sus votos de pobreza, castidad, obediencia y misión de manera perpetua. Se inició con la llamada de los aspirantes a la profesión, después se realizó la homilía pasando al interrogatorio donde los hermanos: Pablo, Felipe y Gilbert expresaron sus deseos de unirse a la misión. En seguida, se realizó la letanía de los santos para pasar a lo que es propiamente la profesión. En el transcurso de la celebración también se les hizo entrega del crucifijo como signo de su entrega de por vida a Dios en el anuncio del Evangelio a los no cristianos. Nuestro fundador, San Guido M. Conforti, ya en su tiempo, daba el crucifijo a los primeros misioneros enviados a tierras lejanas en señal de que iban en nombre del Señor y que no estaban solos en tan noble tarea.
En la celebración participamos gente de Salamanca, Guadalajara, San Juan del Río, Cd. de México tanto seminaristas como amigos laicos. La animación de los cantos estuvo a cargo de los seminaristas de preparatoria de San Juan del Río.
Al terminar la celebración los neoprofesos fueron felicitados por los asistentes y después se pasó a la comida que fue ofrecida en el pasillo del área de secundaria del seminario. En la comida se vivió un ambiente de convivencia entre los asistentes, donde nos encontrábamos personas de las distintas casas de la región de México, lo cual es un signo de la fraternidad de la congregación.


