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Xaverianos

SEGUIMIENTO REALISTA Y RESPONSABLE

Autor: P. Osvaldo Pulido R. /

Seríamos ingenuos si ignoramos que la lógica del ser humano se mueve a través de una serie de intereses que van condicionando y conformando nuestra vida: el dinero, el trabajo, el bienestar etc. Por el contrario, Jesús se mueve en una dirección distinta: la renuncia, la entrega incondicional. Lee y medita el pasaje de Lucas 14, 25-33.

 La escena de hoy, nos habla de que Jesús está de camino y “Le seguía una gran multitud”. El maestro se dirige a toda aquella gente que alegremente le sigue y les advierte de las dificultades que supone dicho seguimiento. Ciertamente que para vivir con autenticidad nuestra vida cristiana, tenemos que ir entrenándonos en conocer a Jesús, entender su lenguaje y hacernos a su ritmo.

Apegarnos a Jesús

Si nos decidimos a caminar con Jesús, no hay más remedio que dejar de ir por otro rumbo. Nuestra limitación nos impide ir en dos direcciones al mismo tiempo: por un lado la opción de una vida cómoda, sin sacrificio y por otro lado, la renuncia a las cosas y a las personas para crecer y madurar en el seguimiento a Jesús. Esto aparece reflejado en las dos parábolas del texto: la parábola de la construcción de una torre y parábola del rey que se enfrenta en la batalla con otro rey.

Al querer seguir a Jesús de cerca, no estamos tratando de anular el instinto o la propia voluntad, tampoco estamos reprimiendo o haciendo a un lado nuestros mejores anhelos de felicidad, por el contrario, caminar al lado de Jesús y descubrir el proyecto que él tiene para cada uno, nos lleva a encontrar el verdadero sentido de nuestra existencia y de nuestra vocación a la que estamos llamados.

Disponibilidad 

Jesús pone tres exigencias a los que desean seguirle: posponer a la familia, cargar con la cruz y la renuncia a todos los bienes. Todo esto va en contra de lo que la sociedad y en la familia hoy en día nos propone como estilo de vida. Estas tres condiciones se resumen en una sola: disponibilidad total. Nos es fácil entender la propuesta de Jesús, sin embargo, el seguimiento a Jesús está basado en el amor. Pero el amor que nos pide no está reñido con el verdadero amor al padre o a la madre. Seguir a Jesús, nos enseñará a amar más y mejor a nuestra familia.

El cargar con la cruz, se refiere a que debemos hacer frente a las dificultades que surgirán por querer seguir a Jesús. La renuncia a nuestros bienes nos lleva a que lo que ahora poseemos puede ser causa de miseria para otro ser humano. La renuncia que Jesús me pide no habrá que verlo como algo negativo, la renuncia me ayuda a elegir lo mejor para mi vida.

   Reflexión personal

1. La misión que Jesús encomienda a los que le quieren seguir, es tan importante que nadie ha de comprometerse en ella de forma inconsciente, sin saber lo que quieren ni a dónde van. En mi vida cristiana, ¿Soy consciente de lo que significa seguir a Jesús hasta las última consecuencias? ¿Cuál ha sido hasta ahora mi motivación por seguirle?

2. Jesús es claro en su propuesta de seguimiento y deja en total libertad a quien desea seguirle, pero al mismo tiempo, él hace una llamada al realismo. Al hacer la opción por Jesús, ¿Me he puesto a pensar si puedo caminar con él a partir de mi realidad? ¿No tendré más bien que revisar y discernir aquello que me condiciona para seguirle con mayor libertad?

3. Estamos viviendo un cambio socio cultural sin precedentes, como cristiano: ¿Podré contagiar la fe a mis contemporáneos, sin comprometerme desde dentro? ¿Podré anunciar el Evangelio ignorando la forma de pensar y de sentir el lenguaje de los hombres y mujeres con los que me toca vivir? Será, seguramente, un error responder a los retos de hoy con estrategias de ayer.