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Xaverianos

22 mil kms. africanos en búsqueda de vocaciones

Autor: P. Rubén Macias S. /

Soy el P. Rubén, misionero xaveriano, Les escribo, muy contento, desde esta tierra del Burundi. Este año ha significado para mí un nuevo apostolado. Dejé la parroquia de Bugwana y me he trasladado a Bujumbura, la capital del País para trabajar en nuestra casa de formación como ecónomo y sobre todo como promotor vocacional. Les comparto mi experiencia de este año como promotor vocacional, en el cual Dios me ha dejado recorrer tantos kilómetros “africanos” en búsqueda de vocaciones xaverianas.

 Desde el año 2005, los Misioneros Xaverianos hemos abierto las puertas para recibir y formar vocaciones locales para el anuncio del evangelio en todo el mundo. Una convicción nos mueve: ha llegado el momento para la Iglesia joven del Burundi de participar activamente en el anuncio del Evangelio a los no cristianos. Nuestra congregación puede ser unos de los canales para concretizar esta vocación misionera de la Iglesia del Burundi. Ésta que fue una tierra de misión, ahora está llamada a ser una tierra de misioneros, de jóvenes burundeses dispuestos a dejarlo todo para ir a tierras lejanas y compartir su fe. El santo Guido Conforti aquí realizó el primer milagro reconocido por la Iglesia, ciertamente es una señal que nos invita a incluir nuestros hermanos burundeses en la grande familia xaveriana.

 Con estas convicciones y motivado por la canonización de San Conforti, me lancé de lleno en la promoción vocacional por todo el país. Como estrategia, retomé el camino ya utilizado por P. Modesto Todeschi, primer promotor vocacional en Burundi, él tenía como prioridad la visita a las escuelas preparatorias dirigidas por la Iglesia que tuvieran el sistema del internado. En un primer momento visité 6 escuelas preparatorias y dos seminarios menores diocesanos, en diferentes estados. Los fines de semana salía de la casa de formación, normalmente un viernes y regresaba el lunes, cada día visitaba una escuela diferente, haciendo con gozo y paciencia abundantes kilómetros “africanos”, durmiendo en la casa de los religiosos que dirigen esas escuelas o en los seminarios. Al final del año, las escuelas visitadas aumentaron a 10 en todo el país.

He visitado estas escuelas seis veces en todo el año. La primera vez realicé una jornada vocacional con los alumnos católicos de estas escuelas. El objetivo era encontrar a los miembros de los grupos vocacionales y proponerles la vocación misionera al ejemplo de San Guido. En algunas escuelas pude encontrar solo a los miembros del grupo vocacional (50 o 100 alumnos); en otras pude encontrar a todos los alumnos  católicos (400 o 500 alumnos). A partir de la segunda visita, encontraba solo los alumnos que habían decidido hacer un acompañamiento vocacional con nosotros, xaverianos. En estas visitas aprovechaba para darles una formación sobre la vocación religiosa y misionera, pero sobre todo aprovechaba para hablar personalmente con ellos y ayudarles en su discernimiento vocacional. En cada escuela se formó pues un pequeño grupo de aspirantes xaverianos, de 10 a 20 normalmente, en los dos seminarios menores el grupo aumentaba entre 20 y 30. De esta manera pude acompañar este año, más o menos 150 jóvenes burundeses que aspiran a la vida xaveriana.

 Además de estas visitas a las escuelas del interior del país, organicé también un grupo vocacional en la capital del país, el grupo se reunía una vez al mes,  todos los primeros domingos del mes. 25 jóvenes aspirantes de diferentes escuelas de la capital estuvieron viniendo cada mes para seguir el discernimiento vocacional.

Estas visitas, así como el grupo vocacional de la capital han sido las actividades principales de la promoción vocacional; además de ello, puedo hablar de la visita a las parroquias de la arquidiócesis de Bujumbura junto con el Equipo Diocesano de Vocaciones para realizar la jornada vocacional parroquial. Junto con este equipo diocesano, animamos un programa de radio todos los martes con cobertura nacional, así como otras actividades….

22 000 kilómetros africanos recorridos, quieren decir largas horas de viaje, en medio de caminos y brechas de difícil acceso. Ciertamente la fatiga forma parte de ello, pero también el entusiasmo y el gozo del sembrador que ve germinar la semilla y poblar el campo sembrado. La cifra de 22 000 no es poética sino efectiva; al inicio de mi trabajo, los xaverianos pusieron a mi disposición un coche nuevo, al momento de escribir este mensaje el kilometraje marca 22 000.

 Todo este trabajo concluirá con las sesiones de discernimiento vocacional o los preseminarios. Ahí, los jóvenes que fueron acompañados durante todo el año tendrán la oportunidad de reflexionar profundamente y tomar una decisión vocacional. Este año haré 4 sesiones durante los meses de agosto y septiembre, cada una de 5 días, dos para los finalistas (quienes terminan la prepa) y dos para los pre finalistas (de segundo de prepa). Gracias a Dios la respuesta durante al año ha sido abundante, así que para estas sesiones tengo invitados 39 jóvenes finalistas que terminan la preparatoria. De entre ellos saldrán los nuevos seminaristas xaverianos de Burundi. Tengo también 37 pre finalistas invitados a la sesión, ellos continuarán otro año más de acompañamiento antes de entrar a nuestra casa de formación.

Por la intercesión de San Guido Ma. Conforti, Dios está llamando muchos jóvenes burundeses a la vocación misionera. Es asombroso ver como se han entusiasmado al escuchar hablar de Conforti y de la invitación a compartir su fe con los no cristianos de todo el mundo. Me ha animado mucho durante el año, el deseo grande de estos jóvenes para ponerse en búsqueda de su propia vocación y la disponibilidad a responder al Dios que los llama. Ahora llega el momento culminante, los preseminarios y la decisión de dejarlo todo para seguirlo. Sin lugar a dudas necesitan de nuestra oración y nuestro apoyo. Los encomiendo a sus oraciones y yo también, para ser un buen instrumento de discernimiento en manos de estos jóvenes.

Con afecto, su amigo misionero en Burundi.