Santa Kateri Tekakwitha, está considerada como la primera santa piel roja de los Estados Unidos. Nació en Auriesville, Nueva York, en 1656. Su madre, Kahenta, se había convertido al catolicismo gracias a la evangelización de los jesuitas franceses, su padre, Kenneronkwa, era jefe de la tribu Mohawk.
Cuando tenía cuatro años sus padres murieron a causa de la viruela. Kateri sobrevive a la enfermedad, pero queda con muchas cicatrices en la cara y con problemas de visión. Se bautizó el 18 de abril de 1676 cuando tenía diecinueve años. Sus tíos que la criaron querían obligarla a casarse, pero ella se negó y esto le atrajo el rechazo de su tribu. Huyó a una aldea misionera de los padres jesuitas en Kahnawake, Canadá, y ahí continuó su vida cristiana consagrándose enteramente a Jesús.
Como todas las mujeres de su tribu, Kateri era experta en la confección de ropa y cinturones de pieles de animales, tejía cestas de junco y cultivaba el campo. Los padres Chauchenière y Cholenec estaban impresionados de la vida de fe de esta nativa y ya desde entonces creían que era una santa pues era caritativa, pura y fuerte.
Junto a otra nativa, Tegaianguenta, Kateri quiso formar un grupo de discípulos nativos, pero los misioneros les dijeron que aún eran muy jóvenes en la fe para tal empresa. Sin embargo, ellas siguieron practicando su fe juntas.
Antes de la Semana Santa de 1680, sus amigos notaron que la salud de Kateri estaba decayendo rápidamente. Cuando supieron que le quedaba poco tiempo se reunieron junto a ella para orar, el padre Cholenec le dio la unción de los enfermos y alrededor de las tres de la tarde del 17 de abril de 1680 falleció a la edad de veinticuatro años. En la lápida de su tumba se lee: Kateri Tekakwitha ownkeonweke Katsitsiio Teonsitsianekaron (La flor más hermosa que jamás haya florecido entre los hombres rojos). Los que atestiguaron su muerte afirman que, unos minutos después de fallecer, las cicatrices que le había dejado la viruela desaparecieron de su rostro y se volvió radiante.
El 3 de enero de 1943, el papa Pío XII reconoció los méritos de Kateri nombrándola Sierva de Dios; el papa Juan Pablo II la beatificó el 22 de junio de 1980 y fue canonizada el 21 de octubre de 2012 por el papa Benedicto XVI. En Estados Unidos se le festeja el 14 de julio, mientras que en otras partes del mundo el 17 de abril. Santa Kateri Tekakwitha se le considera Patrona de la Naturaleza y de la Ecología.
En este Mes de las Misiones, recordamos la labor de tantos misioneros y misioneras que trabajan en el mundo entero para anunciar a Cristo, pero no olvidemos también a aquellos que reciben el Evangelio y que día a día se esfuerzan por seguir a Jesús. El ejemplo de santa Kateri nos recuerda que no solo se santifican los misioneros que llevan el Evangelio, sino también quienes lo reciben.



