Capilla 1

Seminario

Arandas
Capilla 2

Seminario

Arandas
Casa 1

Seminario

Arandas
Virgen Misionera

Seminario

Arandas

Arandas

Seminario Menor

C. María Guadalupe Mora 144 47180 Arandas, Jal.
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Seminario Menor

Arandas es una ciudad de los Altos de Jalisco, con una tradición cristiana muy fuerte y  además tierra de cristeros. Esta ciudad fue elegida por los padres Bruno Calderalo y Ángel Paganelli para establecer un seminario menor para las misiones.

El 12 de diciembre de 1977, el Obispo de la diócesis bendijo la primera piedra y de inmediato comenzaron los trabajos de construcción, en un terreno donado por señoritas Eufrosina de la Soledad y María Dolores Camarena.

El padre Bruno estaba encargado de los trabajos y el padre Paganelli recorría escuelas y poblados buscando muchachos deseosos de hacerse misioneros. La generosidad del pueblo arandense se vio reflejada en el apoyo que los padres recibieron para la construcción del Seminario, pues muchas personas colaboraron con donativos y mano de obra en la construcción.

El 1 de enero de 1979 entraron oficialmente a la casa los primeros 17 alumnos repartidos respectivamente en los tres grados escolares de secundaria, pues para entonces, la intención de los padres xaverianos era tener solamente a alumnos de secundaria.

En 1980 comenzó la construcción de la capilla dedicada a San Francisco Xavier y un año después, el 13 de diciembre, fue inaugurada. El padre Bruno trajo como ejemplo para los seminaristas los restos de tres mártires cristeros: los hermanos Salvador y Ezequiel Huerta y Luis Magaña. Los restos fueron colocados cerca del altar, el 20 de noviembre de 1981.

En 1985 comenzó la construcción del tercer colegio de los xaverianos en México, el Centro Cultural Alteño, como respuesta a la necesidad de dar a los seminaristas una mejor formación misionera y también para tener una preparatoria en la zona de los altos. El Colegio se construyó cerca del seminario, en un terreno donado por la misma persona que había regalado el terreno para la construcción del seminario, las señoritas Camarena. El día 7 de septiembre de 1988 tuvo lugar la inauguración, y ese primer año escolar se admitieron 132 alumnos, de los cuales 31 eran seminaristas.

  • A. Morales Reyes
  • Arandas

Fiesta de Todos los Santos

0
0
0
s2smodern
¿Te ha gustado este artículo? ¡Compártelo!
0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Los santos son modelos de vida cristiana que la Iglesia nos invita a imitar. Ellos nos enseñan a vivir el Evangelio con autenticidad para no caer en desviaciones culturales o hacer que las enseñanzas de Cristo se acomoden a nuestros intereses personales. Un verdadero santo es aquel que ama la Eucaristía, que tiene un profundo respeto y veneración hacia la Virgen María, además, es alguien que ha aprendido a amar a los pobres. La vida de los santos nos ayuda a comprender toda la capacidad del corazón humano para amar a Dios. Por ello, al venerarlos lo que hacemos es dar gloria a Dios, el Santo por excelencia.

Nadie puede saber la cantidad de santos que hay en el cielo por eso la Iglesia dedica el 1 de noviembre a Todos los Santos. Los santos que conocemos han sido reconocidos como tales por su santidad en grado heroico, pero sin duda hay muchos santos que vivieron su fe con humildad y hasta las últimas consecuencias, ellos son los que forman parte de esta festividad. Ellos son nuestros hermanos, nuestros amigos, que interceden por nosotros para que un día también nosotros podamos vivir con Dios y con ellos en la Eternidad.

Esta festividad nos recuerda que la muerte no destruye los lazos que nos unen a Cristo, los santos pueden interceder por nosotros pues ellos gozan de los bienes espirituales de Cristo, sin que esto reemplace nuestra oración directa con Dios quien puede escuchar nuestras plegarias sin la intervención de los santos.

Los santos son como un espejo en el cual todos estamos invitados a mirarnos para vernos y ser como ellos. Nadie está exento de buscar la santidad, todos debemos hacer un esfuerzo para ser coherentes con nuestra fe, nuestra fidelidad a Dios nos obtendrá una recompensa en el cielo como nos dice Jesús en Mt 5,12. Y si nuestros nombres no aparecerán en el calendario, no perdamos la esperanza pues podremos formar parte de esa muchedumbre que describe san Juan en el Apocalipsis: “Vi luego una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas… iban vestidos con una túnica blanca…” (Ap 7,9).

Que las adversidades no nos desanimen y que por la intercesión de Todos los Santos podamos servir a Dios y a su pueblo en la cotidianidad de nuestra vida.