Este tercer domingo del tiempo ordinario cae en medio de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, 18-25 de enero. Las lecturas que meditamos son del profeta Isaías 8, 23-9,3; el Salmo 26; la segunda lectura es 1 Cor 1,10-17.17; el Evangelio es de Mateo 4, 12-23.
La segunda lectura nos ayuda a entrar en este acontecimiento de la semana de oración por la unidad de los cristianos. La división es una tentación constante en la vida de cada uno de nosotros, hay divisiones en las familias, en las sociedades, en las instituciones políticas y, desgraciadamente, en las religiones. San Pablo nos recuerda que en Corinto había quienes se orientaban más por el que los evangelizó que por el mismo Cristo Jesús que los ha salvado. Un verdadero sufrimiento para el apóstol quien invita a vivir en la concordia.
Hoy en día sabemos que son muchas las iglesias que se dicen cristianas, todas pretenden ser la única y la auténtica iglesia de Cristo, pero al final no cumplen con sus promesas a causa de sus constantes divisiones entre sus miembros y terminan siendo un anti testimonio de lo que predican.
Por ello es necesario orar para que haya entendimiento. No se trata de reprocharnos nuestros defectos, sino respetarnos, pues como dice la Iglesia Católica nos une el bautismo, la fe y la caridad. Podemos estar en desacuerdo en cuestiones de doctrina, pero nos pueden unir los anhelos de paz para el mundo y trabajar juntos por la justicia.
Debemos reconocer también que las divisiones no sólo son externas, sino también internas y son más dolorosas y dañinas. En las comunidades católicas hay divisiones entre catequistas, entre sacerdotes, entre laicos, entre obispos y cardenales, ¡hay hasta manifestaciones para expulsar a un párroco! Muchas veces entre el clero diocesano y los misioneros no hay entendimiento. Aquí hay que recordar que todos servimos a un sólo Dios y a su única Iglesia.
Con la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos busquemos alcanzar nuestra meta que es llegar al conocimiento de la Verdad, porque sólo “La Verdad nos hará libres” (Jn 8,32).
Dios nos conceda vivir siempre en armonía para que nuestra fe en Cristo y en su Iglesia sea un testimonio ante el mundo que aún no lo conoce o lo conoce mal. Que el Señor sea nuestra luz y nuestra salvación.
Que tengan todos un feliz domingo.
Bon dimanche à tous
Buona domenica a tutti
Mungu awabarikie sikuzote
Good sunday