¿Qué es la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos?
Del 18 al 25 de enero, todos los años, los cristianos recordamos que, aunque compartimos un mismo bautismo, vivimos nuestra fe en diversas Iglesias y comunidades (católicos, ortodoxos, protestantes) entre las que no hay una comunión total, lo que nos impide poder celebrar juntos la eucaristía. Por eso, cada año, en estas fechas, celebramos la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, en la que pedimos al Señor que nos conceda el don de la unidad y podamos superar nuestras divisiones.
Para este año, la Iglesia apostólica armenia, encargada de preparar los subsidios útiles para animar la Semana, ha escogido el lema tomado de la Carta a los Efesios (4,4): «Un solo Espíritu, una sola esperanza».
Estamos convencidos de que la unidad, más que un simple ideal, es un mandato divino que está al centro de nuestra identidad cristiana. Representa la esencia de la llamada de la Iglesia a reflejar la unidad armoniosa de nuestra vida en Cristo en la diversidad.
Los Misioneros Javerianos, recordando que la división de los cristianos es un escándalo que obstaculiza la evangelización, tomamos en serio el ecumenismo, buscando aquellas formas de colaboración que lleven a la unidad y al testimonio pleno del Evangelio. Favorecer en todo modo la credibilidad del anuncio evangélico, es una preocupación misionera prioritaria para nosotros. Asumimos que trabajar y orar por la comunión plena con todos los medios a nuestro alcance es una dimensión esencial de nuestra misión.
Un texto para reflexionar: Efesios 4,1-6
«Así pues, yo, prisionero por amor al Señor, os exhorto a que llevéis una vida en consonancia con el llamamiento que habéis recibido. Sed humildes, amables, comprensivos. Soportaos unos a otros con amor. No ahorréis esfuerzos para consolidar, con ataduras de paz, la unidad, que es fruto del Espíritu. Uno solo es el cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados. Solo hay un Señor, solo una fe, solo un bautismo. Solo un Dios, que es Padre de todos, que todo lo domina, por medio de todos actúa y en todos vive».
La unidad, más que un simple ideal, es un mandato divino que está en el centro de nuestra identidad cristiana. Representa la esencia de la llamada de la Iglesia a reflejar la unidad armoniosa de nuestra vida en Cristo en la diversidad.
Oremos por la unidad de todos los cristianos
A lo largo de estos 8 días los cristianos de todo el mundo y de todas las confesiones cristianas somos invitados a continuar con la oración de Jesús en la Última Cena: «Padre, que todos sean uno para que el mundo crea» (cf. Jn 17,21).



