Es Navidad, es tiempo de alegría porque Dios ha vuelto a nacer para renovar nuestras esperanzas que el mundo nos roba continuamente.
Con su nacimiento Dios nos demuestra su amor incansable hacia nosotros sus creaturas, nuestros pecados son borrados porque él nos trae lo que el mundo no nos puede dar: La salvación.
No hacen falta muchas palabras para agradecer a nuestro Salvador, que con la fuerza de su Espíritu tranforme nuestra vida.
Y si algo le podemos pedir en este día santísimo que sea esto: A los que están alegres, que les conceda la gracia de ser agradecidos; a los que están tristes, que les dé consuelo y les devuelva la alegría; a los que están enfermos, que les conceda la salud del cuerpo y del espíritu; a los que ha llamado a su presencia, que les conceda el perdón de sus pecados y los haga vivir en su Reino Eterno.
Gracias Señor por esta noche de Paz.
Feliz Navidad a todos.