Muy estimados todos,
¡Felices Pascuas!
Saludo a cada uno de ustedes y a sus familias con el gusto y la alegría que nos traen los Aleluyas que anuncian la Pascua de Jesús, nuestro Señor. Muchas gracias por haber caminado durante la cuaresma en comunión con nuestro proyecto misionero en Marruecos. Les saludo con una oración compuesta por el Cardenal José Tolentino Mendonça (portugués) que podemos rezar en estos días ante el Señor glorificado en la Cruz.
Líbranos, Señor, de este virus,
pero también de todos los demás virus que se esconden en él.
Líbranos del virus del miedo generalizado, que en lugar de construir sabiduría
nos arroja desprotegidos al laberinto de la angustia.
Líbranos del virus del desánimo
que nos priva de la fortaleza con la que afrontamos las horas difíciles.
Líbranos del virus del pesimismo, ya que no nos deja ver que,
si no podemos abrir la puerta, aún tenemos la posibilidad de abrir las ventanas.
Líbranos del virus del aislamiento interior que desintegra,
ya que el mundo sigue siendo una comunidad viva.
Líbranos del virus del individualismo
que levanta muros y hace estallar todos los puentes de nuestro entorno.
Líbranos del virus de la comunicación vacía en dosis masivas,
ya que se superpone a la verdad de las palabras que nos llegan del silencio.
Líbranos del virus de la impotencia,
ya que lo más urgente de aprender es el poder de nuestra vulnerabilidad.
Líbranos, Señor, del virus de las noches sin fin,
ya que no puedes olvidar que Tú mismo nos has puesto
como centinelas de la aurora.
Amén.
Un abrazo de paz y bien.
(Dones esencialmente pascuales)
Juan Antonio Flores Osuna, sx