Muy estimados amigos, amigas, familiares y bienhechores, seguidores de los Misioneros Xaverianos de México, un agradecimiento profundo para todos ustedes en este inicio del año 2021.
Hemos pasado un año con muchos retos, pero Dios no nos ha abandonado, nos sigue dando la vida y nos pide que cuidemos nuestra salud para poder alabarlo como Él lo merece. A pesar de todo la Misión de los Misioneros Xaverianos en el mundo entero ha seguido adelante, como es bien sabido, llevamos el Evangelio a toda creatrura, por ello hemos alimentado la esperanza en un mundo que cayó en la desilusión, la desesperación a causa de un invisible virus. De nada sirvieron en el 2020 los tanques de guerra, la tecnología, la robótica, la engreída ciencia que nos decía que el ser humano ya no iba a sufrir de enfermedades, que todo era curable. ¡Ah triste realidad! Cuando pensamos que sacamos a Dios de nuestras vidas nos damos cuenta que no somos nada, que todo lo humano tiene un límite, el único que supera eso es la sabiduría de Dios.
No podemos decir que el 2020 fue un año inútil, al contrario, Dios nos dió la oportunidad de pensar en lo esencial, aprendimos que un médico, una enfermera, un paramédico vale más que un futbolista y es injusto que este último tenga un salario mayor que la de los primeros; también aprendimos que la escuela es necesaria y que los maestros y maestras tienen un rol importante en nuestra vida y no sólo para nuestra educación; la pandemia nos hizo comprender el valor de llevar a Dios a través de la tecnología, las celebraciones litúrgicas, la formación y la catequesis llegaron a nuestras casas, por lo cual la Misión de la Iglesia no se detuvo.
Por todo eso esperamos el 2021 con mucha esperanza, no podemos seguir viviendo como si nada hubiera pasado, pongamos en práctica lo aprendido, no cometamos los mismos errores, valoremos mejor la vida y nuestra salud.
Ponemos en las manos de Dios a los que se nos adelantaron y a los que seguimos aquí, aprovechemos el tiempo que Dios nos da para conocerlo, amarlo y servirlo cada vez mejor en nuestros prójimos.
¡Feliz Año Nuevo a todos!