La fiesta de san Francisco Xavier es para nosotros los Misioneros Xaverianos un acontecimiento importante, es nuestro santo Patrono, pero sobre todo es nuestro modelo a seguir para que nuestra misión en la Iglesia sea fructuosa.
San Guido María Conforti al inspirarse en este santo, quiso continuar la misión que Francisco dejó inconclusa, es decir, llevar el Evangelio a China, y no sólo fue ahí, sino que ahora estamos en cuatro continentes y en veinte países. Esto nos da a entender que el espíritu de Xavier sigue vivo, pues, así como fue él en su vida, no se contentaba con evangelizar un sólo lugar, sino que quería llegar siempre a más y más gentes, así es como se continúa su sueño a través de nuestra “humilde Congregación”.
Al festejar a nuestro santo Patrono, este 3 de diciembre de 2020, queremos dar gracias a Dios por la inspiración, el ímpetu misionero y su incansable celo por las almas. Que todos los misioneros xaverianos del mundo entero podamos seguir sus pasos en los diferentes países donde estamos, y así construir juntos el Reino de Dios aquí en la tierra y merecer la felicidad eterna junto con todos aquellos que han recibido y aceptado el Evangelio.
En este día también recordamos a todos nuestros bienhechores del mundo entero quienes desde los inicios de nuestra Congregación se han dado a la tarea de ayudarnos con sus oraciones y sus bienes materiales. A todos ellos va nuestro agradecimiento y nuestras plegarias en este día de fiesta. Dios los siga bendiciendo abundantemente y recuerden que nosotros somos misioneros con ustedes y ustedes son misioneros con nosotros.
Que por intercesión de san Francisco Xavier el Señor siga suscitando nuevos obreros a su mies y que la alegría del Evangelio siga llegando al mundo entero.