En este año que está por iniciar, el LXM estaremos trabajando con la constante “espíritu de familia”; y en este contexto es por el cual escribo este artículo, que más que eso, para su servidora es un pequeño reconocimiento a un gran ser humano, madre, mujer de fe y un laico sumamente comprometido con el carisma y la espiritualidad Xaveriana...

El 2021, ha sido un año de cambios, pérdidas, adaptación, enfermedades, constantes subidas y bajadas; y sí a esto le sumamos una noticia de gran impacto, que es, el ser diagnosticado con una enfermedad extremadamente delicada, pues es aún mayor.
Sin embargo, esta gran mujer, ha sabido enfrentar esta difícil situación, no solo con una gran entereza, buen ánimo y por supuesto con el apoyo de su familia, sino sobre todo, con mucha FE. La oración personal y comunitaria, ha sido sin duda alguna de gran ayuda; Dios no la ha dejado en ningún momento y aunque en algún punto, hemos pensado que la situación se complica: con trámites, estudios, consultas, etc., la magnificencia del Señor, se hace presente, abriendo las puertas a cuanto ha necesitado.
A pesar de los tratamientos dolorosos, cansados, desgastantes; no ha perdido el ánimo, ni mucho menos la fe; ha estado presente en su apostolado y contribuyendo en la medida que le es posible… Y, me pregunto ¿cuántos de nosotros ante un simple dolor, por mínimo que sea, dejamos todo de lado? Este es uno de los tantos motivos, por los que la admiro cada día más, la respeto y la quiero.
No digo su nombre, seguramente muchos sabrán de quien se trata; para mí, es mi compañera, mi amiga, consejera y muchísimo más; ha estado conmigo en las buenas y en las malas, a pesar de todo. Es por lo que acabo de relatarles, que hoy más que nunca ruego al Señor, por intercesión de San Guido María Conforti, por su salud; y a ustedes, quienes se han tomado el tiempo de leer estas palabras les pido por favor sus oraciones. Agradezco profundamente a quienes la han acompañado desde su corazón y en su oración.

Y, esta frase de nuestro santo Fundador, resume, lo que ésta su servidora ha visto en ella:”La fe nos debe llevar a buscar y a querer la voluntad de Dios y no la nuestra”.
¡Dios en su infinita Misericordia te conceda la salud!



