Autor: P. Gerardo C. López
/ La experiencia de Misión de la Semana Santa ha sido excelente. Un grupo de jóvenes de Guadalajara, junto con el P. Gerardo, nos hemos integrado al grupo mayor de San Juan del Río, que bajo la coordinación del P. Efraín, han estado, desde hace varios años, reforzando el trabajo de la parroquia de Maconí, Qro.
La celebración de envío, en la noche del sábado 31 de marzo, en la capilla de los Misioneros Xaverianos, con la presencia de los familiares de los 120 jóvenes misioneros que al día siguiente, muy de mañana, salían hacia la sierra, pusieron a estos jóvenes en las manos del Señor para que su presencia fuera un mensaje de buena nueva en las familias. El Domingo de Ramos, en tres autobuses y tres camionetas, nos han transportado hasta donde la carretera lo permitía. De ahí hemos llegado a las comunidades que estaban divididas en tres sectores: Devisadero y 10 comunidades con el P. David; Rancho Nuevo y 14 comunidades con el P. Efraín; Ocotitlán y 6 comunidades con el P. Gerardo.
Este último sector, el más lejano, con distancias que se prolongan por las carreteras polvorientas, empinadas y peligrosas de la sierra, brindan su recompensa con espectáculos preciosos. Las comunidades enclavadas en la cima, en medio o en las partes bajas de la serranía, hacen que los vehículos den su máximo esfuerzo, agradeciendo a quienes dieron este servicio de conducir con mucha prudencia.
Nuestro grupo que se ha establecido en Ocotitlán, comunidad de poco más de 130 familias, nos recibió con mucho cariño, en especial a la familia Chávez. Los misioneros reunían a los niños en la parte de la mañana para la catequesis y algunas dinámicas. Luego bajaban por las lomas para visitar a las familias, a los enfermos, a los más alejados, y a los más pobres, dejándoles una pequeña despensa, pero debido a las dificultades geográficas, no fue posible visitar a todas las familias. Por la tarde se reunía a los adolescentes y jóvenes, que en gran número participaban a su encuentro. El grupo más pequeño fue el de los adultos. Pero no obstante eso, durante las celebraciones de los tres días principales, fue gran cantidad de personas, que con gran alegría, vivieron los momentos que nos recuerdan la vida de Jesús: Ramos, el lavatorio, el via crucis, la adoración de la cruz y la vigilia pascual.
Algo que cabe mencionar, por la novedad para la comunidad, fue la procesión con el Santísimo por algunos caminos, descansando frente algunas casas. La oración y bendición para las familias han sido muy sentidas y apreciadas por las personas que acompañaron en la procesión. Sobre todo, por aquellos que trabajan fuera de casa, en USA, todos buscando un mejor bienestar para los suyos, para que Dios los acompañe y proteja.
Dejo un especial agradecimiento al equipo de me acompañó: Juan Carlos al volante, Ángel con su guitarra y animando en todas las celebraciones. Al equipo base: M.Elba, Tere, Miriam y Willy. A Roberto que se integró en otra comunidad y a Paulina y Erika que fueron a una comunidad de difícil acceso. Gracias a todos y que el Señor resucitado nos conceda volver nuevamente entre esa gente de buen corazón.


