Oremos por la vida ejemplar del P. Tiberio y, agradezcamos a Dios por enviarlo a tierras mexicanas para la extensión de su Reino. ¡Enhorabuena!
Bajo un nuboso atardecer, nos congregamos en la Casa Regional para agradecer al Señor el 70º aniversario de ministerio sacerdotal del P. Tiberio. Participó una representación de xaverianos, amigos del P. Tiberio y laicos simpatizantes con nuestro carisma. La celebración eucarística fue presidida por el P. Juan Antonio Flores Osuna, superior regional.
El mismo canto de entrada “Hemos llegado”, con el que dio inicio la celebración, propició una atmósfera de armonía y hermandad. Durante la homilía, el P. Juan Antonio hizo hincapié sobre las dos columnas de la Iglesia, San Pedro y San Pablo, que celebrábamos en este día, resaltando las peculiaridades de cada uno de ellos. De igual modo, comentó algunos rasgos del camino del P. Tiberio, recordando su fugaz paso por la misión del Congo y elogiando su contribución a la fundación de la Región Xaveriana de España, (entre los frutos alcanzados está la consagración del xaveriano Mons. Adolfo Zon, como obispo del Alto Solimões).
Así mismo, el P. Juan Antonio le agradeció vivamente su permanencia y constancia en nuestra región, reconociéndolo como hombre apostólico que con su carácter muy parecido al de los apóstoles que estábamos celebrando, le sirvió para cumplir con la misión encomendada, con sentido de pertenencia y entrega incondicional.
A continuación, mencionó las dotes de escritor del P. Tiberio. A partir de 1981 tiene en su haber más de setenta títulos, algunos de ellos están dedicados a narrar y celebrar la santidad de San Guido María Conforti, y la de otros tantos hombres y mujeres, misioneros y mártires, sobresaliendo sobre todo su predilección por la Santísima Virgen. Su mente ha estado iluminada y acompañada por la santidad de tantos con los que ha entrado en contacto en sus escritos: el contagio es evidente. Y sigue trabajando, actualmente está concluyendo un texto sobre “Monseñor Romero”, mártir de El Salvador. A este punto, se le dice que debería escribir su autobiografía, y el público presente asiente con aplausos.
Durante la celebración se le entregaron por escrito algunas felicitaciones que llegaron de diferentes lugares; concretamente cohermanos que narran su agradable amistad y compañía, agradeciendo siempre su testimonio fiel. Entre estas felicitaciones se leyó la carta enviada por el P. Luigi Menegazzo, Superior General, quien al final del escrito pidió a San Guido María Conforti y a la Virgen de Guadalupe la bendición sobre el P. Tiberio.
Al final de la celebración eucarística, el festejado dirigió unas palabras agradeciendo a Dios el don del sacerdocio real; remarcó la importancia que tiene y del cual todos somos participes por medio de nuestro bautismo, por lo que lanzó a la asamblea una provocadora pregunta: ¿Cuándo festejan ustedes su sacerdocio real? Enseguida, como expresión de su gran devoción mariana presentó una ofrenda floral a María Santísima, entonó el canto “Santa María del camino”, seguido entusiastamente por toda la asamblea. Se procedió a partir el tradicional pastel entonando las “Mañanitas”, y el convivio prosiguió alegremente con los participantes al evento.



