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Xaverianos

Cambiar para renovar

Autor: P. Gerardo Custodiohermosos paisaje de italia[1]

Es impresionante ver los campos tan verdes y bonitos en estos tiempos de lluvia. ¡Qué bueno sería si fueran siempre así! Yo vi que en el mismo Amazonas, que tiene tanta lluvia, no siempre es verde y bonito. A veces es todo belleza y otras parece todo desolación. Pero ese es el ciclo de la vida y de la naturaleza.

El libro de Isaías 55,10-11 toma esa imagen para darnos entender que también la persona tiene esos ciclos y que es necesario afrontarlos no como desastre y sí como parte de una renovación. El pueblo de Israel estaba en el exilio en Babilonia y no veía esperanzas de salir y volver a su tierra. Dios manda al profeta a anunciarles que llegará el día soñado. La Palabra y promesa de Dios es como el agua que fecunda y pone en movimiento una realidad que puede parecer muerta, seca, sin remedio de germinar. Para el campesino que ve la tierra árida, al ver las primeras nubes de agua le ponen en alerta que hay que preparase para el trabajo y después de tiempo, la cosecha y la alegría de tener el pan en la mesa de su familia, como recompensa a los esfuerzos realizados.

Si, el tiempo para renovarse ha llegado. Han sido 9 años al frente de esta revista. Después de estar en la misión por años, vine a México para estar al servicio de una tarea que parecía seca, árida y sin saber mucho por dónde comenzar. A lo largo del tiempo, aun si el reto era enorme para mí, lo empecé a ver con buenos ojos. Hoy día, puedo decir que disfruté buscando la manera de ofrecer temas y artículos, junto con los colaboradores, que fueran formativos y útiles para las familias, grupos y lectores en general. Ahora, siento la satisfacción de haber trabajado en este servicio que dejo en manos de dos nuevos hermanos: el P. Alfredo Spigarolo y el P. Juan Juárez.

El P. Alfredo llegó a México a mediados de los 60´s procedente de Italia y ha desempeñado varios puestos en todos estos años en la provincia xaveriana. El P. Juan estuvo en África y España. Ellos forman, a partir del número de la revista de octubre, el nuevo equipo que estará trabajando con ustedes.

Gracias a todos los que siguieron nuestra revista por este tiempo. Gracias por leer lo que pudo ser oportuno y de provecho para ustedes, en sus familias, en sus grupos, etc. Seguimos adelante, yo en mi nuevo servicio en la casa de filosofía, pero con la perspectiva de ver que es una oportunidad para renovarme en un nuevo sector. De esta manera, no veo con pesimismo ni tristeza lo que me espera, sino como una forma nueva de sembrar en un campo donde el Señor me llama, como parte de esa misión a la que me escogió. “Sea por todos conocido y amado, Nuestro Señor Jesucristo”.