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P. Rafael Piras sx

LOS XAVERIANOS LLEGAN A MÉXICO

DEL FRACASO AL PROYECTO

También la historia del Instituto Cultural de Occidente tiene su prehistoria, prehistoria resultado de un fracaso. Alguien ha dicho, sin embargo: “También las tentativas no logradas pueden llamarse historia”. 

Cuando uno ve la historia, cualquier historia, general, particular y personal, de un hecho, de una institución… puede observar desde lo alto de los años, hilos misteriosos que se entrecruzan, que aparecen y desaparecen y vuelven a aparecer. Pero al final llegan a la meta y ven la obra en su totalidad como tenía que ser. Los protagonistas se afanan, se mueven, planean, se equivocan de camino, vuelve al mismo camino, intentan otros. Pero siempre en los labios con el “Si Dios quiere”. Y se preguntan y vuelven a preguntar: ¿Será la voluntad de Dios”? ¿Qué es lo que Dios quiere? Y entre preguntas y respuestas van intentando caminos nuevos, convencidos de que la Providencia de Dios dirige el curso de la historia de cada ser humano. Con estas preguntas, y otras más, los Misioneros Xaverianos llegan a México con la invitación de unos laicos católicos y mazatlecos. Dejan a sus espaldas un fracaso. Los padres Hugo Cattenati, Innocenzo Ambrico, Angelo Paolucci, Domenico Marchetti fueron enviados a España para fundar un seminario xaveriano. Las circunstancias económica, sobre todo, no eran propicias y tuvieron que abandonar la empresa. Un fracaso.

ESCUELA PARA VARONES

“¿Les parece que un colegio católico, bueno y serio, pueda resolver un problema económico?”

La propuesta significa dirigir una escuela para varones en Mazatlán, México. Es el año 1948. Todo nació de una pregunta en casa de la señora Domitila de García: mamá de Genaro García:  papá de Genarito 3 años; Gabriel 2: “¿tienes tú idea de dónde van a estudiar estos muchachos?, ¿hay algún colegio católico aquí en Mazatlán”? En 1948 en Mazatlán existía solo una escuela protestante, y una academia para preparar secretarias administrada por religiosas. Surge la idea de una escuela para varones. Don Genaro García reúne a distinguidos industriales y proponen la creación de una escuela dirigida por religiosos. Sin embargo, no saben ni en donde poner las manos para empezar. Encargan a un padre conocido de la familia y que viaja mucho por Europa, a que encuentre unos religiosos que pongan mano a la obra. Este padre  se encuentra en Madrid con los Xaverianos ya con las maletas listas para regresar a Italia. “¿Les parece que un colegio católico, bueno y serio, pueda resolver un problema económico?” La pregunta a los cuatro padres les sonó a proyecto.

Los cuatro xaverianos, conscientes de que tenían en sus manos una propuesta, absurda, loca, descabellada, presentan a la Dirección General, lo que ellos llaman “el Proyecto México”. Terminada la segunda guerra mundial, los Xaverianos vieron necesaria la expansión de la Congregación. En 1946 se abre USA, 1947 Escocia, 1949 Japón, 1951 Indonesia. ¿Por qué no México? La dirección contestó: México no es tierra de misión; no se va a México para abrir un seminario xaveriano, sino a dirigir y gestionar un colegio que no es xaveriano. No entra en el crisma misionero. La respuesta, fue no. Sin embargo, los tres mosqueteros no se desanimaron e insistieron. A regañadientes se concedió, con condiciones que los primeros Xaverianos sufrieron y superaron con ánimo misionero. El  P. Hugo Cattenati el 16 de julio de 1951, pisó tierra mazatleca. Fundó con don Víctor Patrón el primer colegio católico en Mazatlán que tomará el nombre de Instituto Cultural de Occidente. Así empieza la historia xaveriana en México.

ALMA DE FUEGO: P. HUGO CATTENATI

Muchos Conocen al padre Hugo. Lo conocieron en los calurosos veranos de las tierras mazatlecas. Fundó en tiempos nada tranquilos ni fáciles el Instituto Cultural de Occidente. Esto es lo que recordamos y conocemos de su personalidad: un organizador formidable y un volcán de ideas. Un hombre siempre inquieto. Sin embargo, pocos han tenido la posibilidad y la dicha de penetrar en esa roca fuerte. Su innata discreción siempre le prohibió revelar su vida personal.