Skip to main content
P. Gerardo Custodio sx

JESÚS DE NAZARET

Hay temas que considero importantes en nuestro acercamiento y conocimiento de la persona de Jesús. Este año vamos a tratar de describir el ambiente geográfico, histórico y, sobre todo, el núcleo de su mensaje por el Reino de Dios que lo orientó durante toda su vida. Espero que esta sección sea de interés y al mismo tiempo, que sea también para nosotros, descubrir el fascinante mundo que llevó a Jesús a ser una Buena Noticia para todos.

¿Quién fue Jesús?

Jesús fue un galileo nacido en Israel hace dos mil años en la aldea de Belén, dentro del imperio romano, donde vivió en una familia sencilla toda su vida, que fue relativamente corta al ser acusado y asesinado cuando contaba con poco más de treinta años a las afueras de la capital de Israel, en Jerusalén. Su paso por esta historia ha marcado, como nadie, toda la historia humana. Vamos juntos a recorrer el camino que él realizó para descubrir qué hay de su persona, del mensaje proclamado a quienes lo escuchaban y de su propuesta para la humanidad.

Para ello me basaré en algunos autores que han estudiado a fondo las varias facetas de su vida y que son bastante fidedignas, como Alonso Schokel, José Comblin, José Ratzinger, J. Antonio Pagola, Etienne Charpentier, Carlos Mesters, Flavio Josefo, etc. Ellos nos ayudarán a hacernos una imagen más real y fiel, puliendo las posibles deformaciones que nos hemos creado de su persona y mensaje. Nuestros pilares serán los mismos evangelistas que investigaron y escribieron lo que, para ellos, fue fundamental a ser conocido por las generaciones siguientes, ya que de primera mano fueron testigos de las obras y palabras de Jesús.

Es difícil acercarse a Jesús y no quedar impactado por su persona y su propuesta porque le da a la vida un horizonte, una dimensión más profunda y una verdad inigualable. Su característica de opción por los que sufren, por los enfermos, los sin tierra, los hambrientos, los que no encuentran sentido a la vida, los encarcelados injustamente, los niños abandonados, las mujeres explotadas, sin aceptación social y religiosa, los lleva a un encuentro amoroso con el Padre que nos creó y nos ama por encima de cualquier prejuicio de predestinación a vivir “la suerte que nos tocó”. Así como también su lucha incansable por un mundo de justicia entre todos, por la paz y el perdón, todo desde un mundo sencillo y de dignidad para cada persona.

Jesús vivió una cercanía profunda con su Padre Dios que nos enseña a vivirla en el día a día, a creer y confiar a cada paso en su infinita misericordia, dando siempre oportunidad para cambiar y ser mejores personas que construyan un mundo soñado para vivir felices y dándonos la mano todos en la solidaridad y fraternidad.

Encontrarse con Jesús es, más que nada, empezar a confiar en Dios como él confiaba, cuando creemos en el amor como él creía, cuando sentimos la cercanía del hermano/a en estado de necesidad y cuando defendemos la vida y el bien por encima de todo, cuando llevamos a flor de piel la Buena Noticia que él brindaba, “porque salía de él una fuerza que sanaba a todos”. Haciendo así, estaremos en sintonía y en el camino de saber quién es Jesús de Nazaret.