La familia es el marco en donde se aprende a ver el mundo y a vivir desde las relaciones de pertenencia y las que le dan sentido a la vida y a las cosas importantes de la propia existencia y de los demás. San Guido María Conforti tomó este elemento de ser familia como religiosos consagrados, por el sentido de comunidad con un sentido de pertenencia y testimonio de amor evangélico, fraternidad, unidad y alegría compartida.
En el mes de Noviembre, el pueblo mexicano celebra a sus difuntos y retoma sus raíces prehispánicas en relación a la gran celebración de los difuntos la cual tiene un tono sobresaliente en un marco de familia, porque en esa creencia, los difuntos vienen a sus familias, a su gente y por esa razón la familia prepara un altar donde colocan los platillos que le eran de mayor agrado y costumbre y se hace fiesta y memoria de su presencia entre ellos, es pertenencia a unas raíces comunes, es de los nuestros. En el sentido cristiano la fiesta de todos santos tiene un sentido más fuerte porque ellos, que ya partieron de este mundo, están en Dios gozando de la eternidad. Otra fiesta en relación a la familia, está en el corazón de los orígenes de los Misioneros Xaverianos, que es celebrar al fundador San Guido María Conforti, el cual subrayó fuertemente que sus misioneros, como consagrados por los votos religiosos, tuvieran un espíritu de familia, que el sentido de pertenencia y de apostolado refleje fraternidad, sencillez y cariño a la familia religiosa.
La familia desde la dimensión humana es la comunidad que tiene una misión en el desarrollo humano personal y social muy grande y determinante; es en ella en la que se aprenden los códigos a través de los cuales la persona lee y relee cada uno de los acontecimientos y vivencias por las que atraviesa a lo largo de su camino existencial. Es la familia, en el estilo de vida que da el marco y los elementos, que arraigados en la persona desde temprana edad, marcan y direccionan muchas decisiones de la persona como ser humano y como cristiano; en la fe, la manera como vive su religión y el estilo de vida en el ámbito social, laboral y profesional.
La experiencia de cada persona de esta pequeña comunidad-familia es el referente fundamental que en toda ocasión se refleja en las conductas, proyectos y en la manera de interactuar con el entorno social y cultural. Esto nos permite valorar la trascendencia que tiene la familia y por qué cuidar que sea sana en su constitución y en su relación por todo lo que aporta al desarrollo de la sociedad y de las comunidades; la misma Iglesia recibe mucho del desarrollo sano y recto de las familias. San Conforti, retoma con gran poder esta experiencia y la sigue proponiendo al mundo desde la familia Xaveriana. Oremos por las familias y la familia xaveriana misionera.



