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Xaverianos

SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ

Autor: P. Santiago Milani /

Nacido en Asunción, Paraguay, en 1576. Desde joven demostró una gran piedad ya que a los 14 años dirigió una procesión por el bosque en honor a la Eucaristía. Con sólo 22 años fue ordenado sacerdote por Monseñor Hernando Trejo y Sanabria, Obispo de Córdoba, y tiempo después nombrado párroco de la catedral de Asunción.

 Se desempeñó en diversas actividades apostólicas, y no aceptó el cargo de Vicario General de Asunción porque quería llegar hasta los mismos indígenas para evangelizarlos. En 1609 abandona la actividad de esa ciudad e ingresa a la Compañía de Jesús, comenzando su labor como misionero evangelizador. En 1613 funda la reducción de San Ignacio Miní, una de las más grandes del imperio jesuítico. Funda en1615 la ciudad de Encarnación, en el actual estado de Itapúa, Paraguay, del cual es la capital.

Roque González va consagrando sus energías en la evangelización de los indios. En las reducciones los indios no eran enmendados ni obligados a pagar tributos, los indios empezaron a cobrar conciencia de sus derechos gracias a la defensa de los padres, se entregó gozoso aún en sus tribulaciones porque ya en ella la voluntad de Dios ofreciéndose todo entero como instrumento de su reino y gloria.

Funda las reducciones de Concepción de la Sierra en 1619, Candelaria en 1627, San Javier y otros centros ubicados sobre la costa del Río Uruguay. Sobre ese río se extendió hacia el sur, fundando la reducción de Yapeyú, actual provincia de Corrientes y de gran importancia al ser la ciudad natal de José de San Martín. De Yapeyú, partió hacia tierras adentro en el sur del actual Brasil fundando las reducciones de San Nicolás, Asunción del Iyuí y Caaró. Justamente en la zona de Iyuí, tenía grandes diferencias con el cacique Ñezú, y fue así que el día 15 de noviembre de 1628, esta reducción es destruida y son asesinados tanto el padre criollo Roque González de Santa Cruz junto al padre español Alonso Rodríguez Olmedo en Caaró, otro misionero. La misma suerte corrió el jesuita Juan del Castillo, también español, que fue asesinado dos días después.

Los cadáveres fueron arrojados a la hoguera, pero milagrosamente el corazón de Roque quedó intacto, el cual además les habló haciéndoles ver lo que habían hecho. Su corazón y el hacha con la que lo habían matado fueron trasladados a Roma, los cuales volvieron y, tras un corto período por la Argentina, fueron llevados a la Capilla de los Mártires (Colegio Cristo Rey) en Asunción, que es donde actualmente se encuentran.

En 1934 fue beatificado, junto con sus compañeros mártires y el 16 de mayo de 1988 el Papa Juan Pablo II lo proclamó como Santo Mártir paraguayo en una ceremonia realizada en Asunción, junto con sus compañeros. Resulta ser así el primer santo criollo.

El deseo de llevar el evangelio a todo el mundo lo animaba a seguir adelante. Fue el ideal por el que entregó su vida, hasta la muerte. Es de notar que ninguno murió a manos de los indios guaraníes de las Reducciones sino por miembros de los "paulistas". Estos últimos eran cazadores de esclavos procedentes de San Paulo, Brasil, que tenían a los padres por enemigos por su defensa de los indios.

La visión de San Roque sobre las Reducciones se conserva en una carta a su hermano Francisco: "Nosotros trabajamos por la justicia. Los indios necesitan estar libres de la esclavitud y de la dura servidumbre personal en la que ahora se encuentran. En justicia ellos están exentos de esto por ley natural, divina y humana".